InicioConstrucciónNormativaEntrada en vigor de la Directiva europea contra el 'greenwashing': rigor técnico y datos comprobables para validar la sostenibilidad en la edificación
Entrada en vigor de la Directiva europea contra el ‘greenwashing’: rigor técnico y datos comprobables para validar la sostenibilidad en la edificación
El sector de la construcción se enfrenta a nuevas exigencias en sus alegaciones ambientales tras la aplicación de la normativa de transposición de la Directiva (UE) 2024/825 sobre el empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica.
La Unión Europea da un paso decisivo en la regulación de la comunicación ambiental y la protección de los consumidores.
A partir de la entrada en vigor de las disposiciones nacionales de transposición de la Directiva (UE) 2024/825, relativa al empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica, el mercado comunitario estrena un marco normativo mucho más estricto frente al denominado greenwashing o ecoblanqueo. Esta regulación exige que cualquier afirmación relativa a la sostenibilidad de productos y materiales sea clara, objetiva, verificable y con un sustento técnico sólido.
Exigencias de fundamentación técnica frente a las alegaciones genéricas
El nuevo escenario legal busca eliminar los mensajes ambientales ambiguos o genéricos que puedan inducir a error al usuario o al prescriptor técnico. En el ámbito industrial y de la edificación, el alcance de esta normativa impacta de forma directa en las alegaciones vinculadas a parámetros clave como la descarbonización, el porcentaje de contenido reciclado, la reciclabilidad, la economía circular o la sostenibilidad global de los productos de construcción.
La Directiva (UE) 2024/825 exige que cualquier mensaje sobre comportamiento ambiental sea claro, objetivo y técnicamente fundamentado.
Para respaldar técnicamente cada aseveración comercial o técnica, las empresas deberán apoyarse en herramientas rigurosas de evaluación y certificación. Entre los instrumentos fundamentales para justificar los impactos declarados destacan las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), los Análisis de Ciclo de Vida (ACV) integrales y los sistemas de certificación oficiales, los cuales deberán aplicarse de acuerdo con su alcance metodológico y norma marco.
Transparencia y rigor en la cadena de valor de la edificación
La transición hacia un modelo constructivo descarbonizado requiere que la comunicación de prestaciones de los materiales y sistemas constructivos se asiente firmemente sobre la evidencia técnica, la normalización y la transparencia. La eliminación de afirmaciones sin contrastar busca proteger tanto la confianza de los consumidores finales como la de los proyectistas y contratistas que seleccionan materiales bajo criterios de eficiencia.
Las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) y los Análisis de Ciclo de Vida (ACV) serán herramientas clave para justificar las prestaciones reales de los materiales.
Asimismo, esta normativa fortalece el ecosistema competitivo al garantizar que las empresas que invierten en innovación y en la reducción real de la huella de carbono compitan en igualdad de condiciones. Al limitar las alegaciones engañosas o infundadas, el mercado pondrá en valor las prestaciones reales y medibles de los productos, exigiendo trazabilidad y responsabilidad a lo largo de toda la cadena de valor del sector de la edificación.
Un marco regulatorio estricto frente al ecoblanqueo refuerza la confianza del mercado y promueve una competencia justa basada en datos reales.