El Parque Natural del Cap de Creus, en el Alt Empordà, ya cuenta con un gemelo digital en 3D que permite simular la propagación de un incendio forestal en función del viento, la vegetación, la humedad del combustible y la orografía. La herramienta, capdecreus.es, ha sido desarrollada por Bernabé Hinojosa Lopera, especialista en GIS e inteligencia artificial, que la concibe como un instrumento para preparar simulacros, comparar escenarios y entender mejor el comportamiento del fuego, no como una predicción operativa.
La idea surgió durante un paseo. Así lo explica a Construnews su autor, Bernabé Hinojosa Lopera, que acumula más de 27 años de trabajo con GIS, hidráulica, datos y desarrollo: «El otro día estaba paseando con mi familia por el Cap de Creus, un lugar espectacular, y recordé una aplicación que había visto que simulaba incendios dentro de un estadio de fútbol. Y pensé: ¿y si simulo cómo se comportaría un incendio forestal en este precioso parque natural?».
El enclave no es casual. «El Cap de Creus tiene unas particularidades muy interesantes: fuertes vientos, especialmente la tramontana, vegetación de matorral y una orografía bastante compleja. Todo ello hace que estudiar la propagación de un posible incendio sea especialmente interesante», señala Hinojosa.
Un gemelo digital con relieve LiDAR de 50 centímetros
La aplicación reproduce en tres dimensiones el parque natural, que abarca 10.749 hectáreas terrestres y 3.074 marinas, más un margen de 2,5 kilómetros a su alrededor, de Llançà a Roses. El modelo del terreno se basa en el LiDAR del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC) de 2021-2023, con una resolución de 0,5 metros, y se completa con la ortofoto de 2025 de 25 centímetros, el mapa de cubiertas del suelo de 2024 (41 clases) y la topografía 1:5.000. Según la metodología publicada en la propia web, el modelo digital del terreno presenta un error cuadrático medio de 1,07 metros frente al del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Los datos meteorológicos proceden de Open-Meteo, tanto de previsión como del reanálisis ERA5 de Copernicus/ECMWF, y los límites del espacio protegido, de la Generalitat de Catalunya. El visor está construido con MapLibre.
El gemelo digital cubre 10.749 hectáreas terrestres y 3.074 marinas del parque natural con un modelo del terreno LiDAR de 0,5 metros de resolución.
Viento, sequía y focos: las variables del simulador
El usuario elige el punto de inicio del fuego sobre el mapa, puede añadir focos adicionales y fija una duración de 2, 4, 6, 8 o 12 horas. La herramienta ofrece seis escenarios predefinidos: ‘Verano, viento flojo’, ‘Tramontana de verano’, ‘Tramontana fuerte y sequía’, ‘Tarde de verano sin viento’, ‘Garbí húmedo’ y ‘Meteo real de la fecha’, que carga la meteorología registrada en un día concreto.
El viento se ajusta con una rosa de los vientos que indica hacia dónde empuja el fuego, con su velocidad a 10 metros, y puede cambiarse en mitad de la simulación. A ello se suman la temperatura máxima, la humedad mínima, la lluvia de los últimos siete días, los días sin llover, el grado de sequía (húmedo, normal, seco o extremo) y la activación de pavesas y focos secundarios. La vegetación y la pendiente no se introducen a mano: se derivan de las cubiertas del suelo del ICGC y del relieve LiDAR.
Durante la simulación, el mapa colorea cada zona según la hora en que arde y muestra el tiempo transcurrido, las hectáreas quemadas, los edificios afectados y la velocidad del frente en metros por minuto. Los resultados se pueden descargar en formato GeoJSON.
Seis escenarios, de ‘Tramontana fuerte y sequía’ a ‘Garbí húmedo’, y la opción de cargar la meteorología real de una fecha concreta.
Cortafuegos, desbroces y mapas de probabilidad
La aplicación incluye un laboratorio de prevención en el que se pueden dibujar cortafuegos de 20, 40 u 80 metros y zonas de desbroce para comprobar cómo alteran el avance de las llamas. También incorpora un análisis de incertidumbre: repite el mismo incendio 80 veces variando lo que nunca se conoce con exactitud, la dirección del viento ±15°, su velocidad ±20 % y la humedad del combustible fino ±1,5 puntos, y devuelve un mapa con la probabilidad de que arda cada zona.
El núcleo de cálculo es el mismo que emplean herramientas de referencia como BehavePlus, FlamMap o FARSITE: el modelo de propagación de superficie de Rothermel con los modelos de combustible estándar de Scott y Burgan, con viento, pendiente y humedad del combustible calculada hora a hora. La metodología detalla además una malla de 20 metros y la incorporación de modelos de fuego de copas en pinares, longitud de llama, índice canadiense FWI y un modelo simplificado de pavesas. El cálculo se ejecuta en el propio navegador.
Cada incendio puede repetirse 80 veces variando viento y humedad para obtener un mapa con la probabilidad de que arda cada zona del parque.
Una herramienta para estudiar, no para predecir
La web es explícita sobre sus límites: se trata de una herramienta para preparar simulacros, no de una predicción operativa. No está calibrada con incendios reales del Cap de Creus, y recuerda que los Bombers de la Generalitat utilizan modelos calibrados y su criterio técnico. Tampoco modela el efecto del relieve sobre el viento, que se considera uniforme en cada hora, ni las tareas de extinción.
Hinojosa lo resume así: «La idea no es solo visualizar un incendio, sino crear una herramienta que pueda servir para realizar estudios, comparar escenarios y entender mejor el comportamiento del fuego en este entorno tan particular».
El autor, que asegura haber creado o colaborado en cientos de aplicaciones, automatizaciones y herramientas, admite que este proyecto le ha hecho «especial ilusión, porque además de disfrutar desarrollándola, creo que puede tener una utilidad real para estudiar y comprender mejor los riesgos de un espacio natural tan valioso». Y concluye: «Lo bonito de la tecnología es que una idea que se te ocurre mientras estás paseando con tu familia puede acabar convirtiéndose en una herramienta que ayude a otras personas».



