El World Infrastructure Forum (WIF) ha cerrado en Madrid su segunda y última jornada con una tarde dedicada a la ejecución: cómo convertir la ambición transformadora en proyectos concretos. Empresas, inversores e instituciones financieras de desarrollo coincidieron en que acelerar la transformación exige integrar la tecnología en todo el ciclo de vida de los activos, adaptar la contratación y el reparto de riesgos y ampliar el abanico de inversores dispuestos a participar en el sector.
Bajo el lema Enabling the Transformation, los debates de la tarde del World Infrastructure Forum pusieron el foco en tres frentes: ciudades más sostenibles y habitables, nuevas herramientas tecnológicas para diseñar, construir y operar infraestructuras, y modelos de financiación capaces de atraer capital a gran escala. Con esta sesión, el foro ha cerrado dos días de debate internacional que han abarcado desde los sistemas de energía y agua hasta la inteligencia artificial, la movilidad y el desarrollo urbano.
Taxis aéreos, robotaxis y metro: la movilidad que viene
La sesión Moving People, Moving Goods, moderada por Gonzalo Fernández Sánchez, director de Infraestructuras de EMT Madrid, analizó cómo mover personas y mercancías de forma más eficiente, con atención a la integración de modos de transporte, las nuevas tecnologías y la colaboración público-privada. Los ponentes recordaron que la movilidad no evoluciona igual en todas las ciudades y regiones, y que su transformación exige marcos regulatorios ágiles, gobernanza clara, un reparto adecuado de riesgos y una ejecución más rápida de las grandes infraestructuras.
Duncan Walker, CEO y cofundador de Skyports Infrastructure, explicó que los taxis aéreos eléctricos ya son una realidad cercana, con el primer vertipuerto totalmente certificado del mundo en el aeropuerto internacional de Dubái y el lanzamiento del servicio público previsto para el primer trimestre del próximo año. Las autoridades de Dubái cedieron y electrificaron el terreno sin coste y garantizaron ingresos durante los primeros años, y un cambio de espacio aéreo se aprobó en dos días, frente a los seis años sin avances en Londres.
Emilio Frazzoli, profesor de ETH Zúrich y antiguo profesor del MIT, defendió que los robotaxis ya son un servicio y no un piloto: Waymo supera las 500.000 carreras de pago a la semana en San Francisco. A su juicio, complementan a taxis y VTC en lugar de sustituirlos, y reducen la compra de coches particulares y la presión sobre el aparcamiento.
Flor Paniagua, Senior Transport Specialist de IFC (Grupo Banco Mundial), subrayó que la financiación del transporte público debe incorporar sus beneficios sociales y que el riesgo debe asumirlo quien mejor pueda gestionarlo. Identificó tres condiciones para que los proyectos funcionen: un mandato claro, sentido de urgencia y capacidad técnica en todos los niveles. Richard de Cani, director de Negocios y Mercados Globales de Arup, planteó la calle como un espacio de competencia entre usos y propuso definir primero el resultado buscado, apostar por un diseño flexible abierto a pruebas temporales e implicar a los negocios de la zona en la gobernanza.
Russell Jackson, Global Rail & Transit Director de AECOM, señaló que el ritmo del cambio tecnológico complica la planificación, propuso construir capacidad ágil integrada con el urbanismo y la última milla, y reclamó un esfuerzo regulatorio para acelerar los grandes proyectos de tren y metro. Russell Saltmarsh, director de proyecto de Metroselskabet & Hovedstadens Letbane, explicó que gestionar todo el ciclo de vida del metro de Copenhague permite tomar decisiones operativas desde la fase de ingeniería. Presentó la futura línea M5, que dará servicio a 75.000 nuevos residentes, y subrayó que el mayor reto es recuperar el servicio cuando algo falla.
En Dubái, un cambio de espacio aéreo para taxis aéreos eléctricos se aprobó en dos días, frente a seis años sin avances en Londres. Duncan Walker, Skyports.
El valor económico de las ciudades verdes
En paralelo, The Economics of Greener Cities: Lessons from Singapore, Hong Kong and the EU Cities Mission, moderada por Henri Blas, del Global Infrastructure Hub del Grupo Banco Mundial, abordó cómo convertir el valor de las ciudades verdes en inversión. Wendy Y. Chen, de la Universidad de Hong Kong, recordó que los espacios verdes mejoran la salud y revalorizan la vivienda, por lo que el reto es «transformar el valor de la naturaleza en decisiones de inversión». Anupam Yog, socio director de XDG Labs, defendió «naturalizar las ciudades» siguiendo el ejemplo de Singapur.
Julio Lumbreras, director de citiES 2030 en IE School of Science and Technology, explicó que transformar las 100 ciudades de la Misión de Ciudades de la UE puede generar retornos de hasta el 128%, y que para atraer capital hay que combinar proyectos de retorno rápido con otros a largo plazo, con apoyo de regulación e incentivos. Sock-Yong Phang, de la Singapore Management University, afirmó que «una ciudad no puede ser plenamente habitable si sus residentes no pueden permitirse una vivienda digna», como muestra Singapur, con un 90% de propietarios, donde la infraestructura «puede pagarse sola» gracias a la captura de plusvalías del suelo.
Calidad frente a precio en la financiación
La mesa Financing Innovation and Quality Infrastructure, moderada por Gustavo Martínez, de Ferrovial Construction, reunió perspectivas complementarias. Louis Downing, director ejecutivo de la Fundación Global Infrastructure Basel (GIB), destacó el etiquetado sostenible como palanca para atraer inversión. Douglas Fraser, del Grupo Banco Mundial, defendió priorizar la calidad frente al precio más bajo en la contratación pública, y Carlos Albero, director de DNV, subrayó la importancia de reducir la incertidumbre con datos verificables y una gestión integral de los riesgos.
Dejan Makovšek, de la OCDE, alertó sobre la falta de capacidades de las administraciones públicas y la necesidad de adaptar la contratación a cada proyecto. Tomás García-Moreno, jefe global de infraestructura de descarbonización y materiales básicos de BBVA, puso el foco en la colaboración público-privada y señaló que las infraestructuras de calidad reducen el riesgo y el coste de capital para los inversores.
Vivienda en el centro de la ciudad inclusiva
La plenaria Room to Thrive: The Inclusive, Livable City, moderada por Alice Charles, de Arup, situó la vivienda en el centro, junto al desarrollo orientado al transporte público, la regeneración y los espacios públicos resilientes. Alfonso Vegara, fundador y presidente de Fundación Metrópoli, expuso el modelo de Singapur por su capacidad para integrar vivienda asequible, conectividad y sostenibilidad, con la creación de empleo como pieza fundamental. Anthony Briant, decano de la École nationale des Ponts et Chaussées y antiguo responsable de Política de Vivienda de París, señaló que el buen trabajo de las autoridades locales ha posibilitado avances en vivienda, movilidad y adaptación climática. Miguel Hernández, director de Estrategia de Crea Madrid Nuevo Norte, presentó Madrid Nuevo Norte como un proyecto sostenible que reservará una parte muy significativa de las nuevas viviendas asequibles para los jóvenes.
La IA obliga a cambiar el proceso, no solo a acelerarlo
Reinventing Infrastructure Delivery: AI and the Future of Design, Construction, and Operations, moderada por Germán Elera, CEO de Digital Bricks, combinó un escaparate de startups con un panel de debate sobre cómo la IA generativa basada en datos ya transforma el diseño, la construcción y la operación. Dev Amratia (nPlan), Eduardo Gascón Álvarez (Forma Systems), Felix Hodson (Planlab.ai) y Saurabh Mishra (Taiyo.AI) presentaron las herramientas de sus compañías.
En el panel, Anshuman Mishra, de BCG, explicó que hace unos años solo una cuarta parte de las empresas ampliaba el uso de la IA, frente al 50% actual, y que usarla para hacer lo mismo más rápido no basta: hay que cambiar el proceso que la rodea. Miguel Mondría, CTO de TYPSA, advirtió de que la IA impulsa el valor a lo largo de la cadena, pero no lo sitúa exactamente donde se genera, lo que puede crear un negocio desequilibrado. Nathan Marsh, de Bentley Systems, resumió las claves en «integración, integración e integración» de los datos de cadena de suministro, riesgo y balance, y Stephen Smith, de Bechtel Infrastructure, subrayó que la IA necesita contexto para mejorar la productividad, y que BIM ya ha permitido mejorar la entrega de datos.
España invierte solo el 0,8% de su PIB en infraestructuras, frente al 2,3% necesario. Julián Núñez, presidente de SEOPAN.
Una brecha de 15 billones de dólares hasta 2040
La sesión Closing the Infrastructure Gap, moderada por Gabriel Valtueña, de Álvarez & Marsal, partió de una brecha global estimada en unos 15 billones de dólares hasta 2040. Roxana Tataru, de Allianz Global Investors, subrayó que el problema no es la falta de capital, sino encajarlo con el riesgo de cada inversión, y pidió cambiar las reglas con «evolución, no revolución». Alberto Salamanca, director de Desarrollo de Negocios Globales de ACCIONA, situó el cuello de botella en la capacidad de construcción, con las constructoras al límite y los proyectos compitiendo a escala global, y reclamó seguridad jurídica y estabilidad.
Linda Munyengeterwa, de IFC, señaló que el capital busca escala programática, un marco regulatorio estable y transparencia en el reparto de riesgos, y apostó por agilizar las aprobaciones con el mínimo subsidio público posible. Julián Núñez, presidente de SEOPAN, sostuvo que la brecha está en la inversión pública y no en los proyectos financiables: España invierte solo el 0,8% de su PIB en infraestructuras, frente al 2,3% necesario, por lo que defendió la colaboración público-privada por su eficiencia, la calidad del servicio y la equidad intergeneracional. Hernán Fatone, de Swiss Re, puso el foco en el riesgo climático, especialmente inundaciones y tormentas: «El objetivo no es pasarnos la pelota, sino trabajar juntos para que la sociedad sea más resiliente».
Lecciones de los chips para las infraestructuras
En At the Tipping Point: From the Chip Revolution to the Age of AI, Gioele Zardini, profesor del MIT, abrió con un dato: menos del 7% de los grandes proyectos de infraestructura del mundo se ejecutan a tiempo y dentro del presupuesto. Alberto Sangiovanni-Vincentelli, profesor de la Universidad de California en Berkeley, explicó que el éxito de los semiconductores se debe a sustituir la improvisación por la formalización, con principios matemáticos, bloques replicables y la descomposición de problemas complejos, herramientas trasladables a las infraestructuras siempre que se formule bien el problema.
El profesor alertó de la fragilidad de una cadena de suministro concentrada entre Estados Unidos y Taiwán, recordó que la soberanía tecnológica europea no se compra solo con dinero, sino con conocimiento y talento, y advirtió del riesgo de invertir en centros de datos que pueden quedar obsoletos en meses: «Cuidado con las infraestructuras: podéis construir infraestructuras que no sirvan para nada».
Mercados emergentes: confianza y garantías
La mesa Emerging Markets, moderada por Theresa Beltramo, del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), analizó cómo hacer financiables las infraestructuras en economías emergentes. Laya Madduri, del Ministerio de Finanzas de India, defendió fomentar la confianza unificando los criterios de concesión e impulsando la colaboración público-privada. Leticia Ferreras Astorqui, de Allianz Global Investors, planteó que la cuestión es quién asume el riesgo crediticio, de ahí la necesidad de garantías de bancos multilaterales y del trabajo previo de preparación de proyectos.
Tomás Serebrisky, del BID, recordó que América Latina tiene un gran déficit de infraestructuras y capital disponible, que países como Chile y Brasil han sido pioneros en atraer inversión privada y que el banco trabaja en un producto basado en pólizas para financiar cada vez más infraestructuras sociales, como sanidad o educación. Hiroshi Suzuki, de JICA, explicó que la agencia actúa como inversor a largo plazo centrado en los beneficios sociales, y que la clave es encontrar proyectos que unan cooperación técnica y financiación y encajen con las prioridades de cada país.
Entre ocho y nueve de cada diez grandes proyectos superan su presupuesto, con sobrecostes medios del 35% y retrasos del 40%. Marco Tonegutti, BCG.
Trasladar riesgos por contrato «no está funcionando»
Infrastructure Delivery Models, moderada por Marco Tonegutti, de Boston Consulting Group (BCG), abordó la revisión de los modelos tradicionales de ejecución. Tonegutti abrió advirtiendo de que entre ocho y nueve de cada diez grandes proyectos superan su presupuesto, con sobrecostes medios del 35% y retrasos del 40%. Alberto González Lalueza, director global de Desarrollo de Negocio de Cintra (Ferrovial), cuestionó el exceso de planificación, la influencia política y la rigidez de la contratación, y defendió la participación privada desde las fases iniciales e incentivos que premien la ejecución efectiva.
Kevin Tynes, de Nippon Koei para Latinoamérica y Caribe, pidió profesionalizar la contratación pública y elegir el modelo de ejecución desde las primeras etapas, con criterios técnicos y mayor independencia política. Gonzalo Mengotti, de ACCIONA, subrayó que no hay una fórmula única y que el reparto de riesgos debe adaptarse a cada proyecto y mercado. David Blaisdell, de Bechtel Enterprises, puso en valor los contratos de alianza y los modelos de diseño y construcción progresivos, que permiten anticipar riesgos antes de asumir compromisos financieros. Tonegutti concluyó que trasladar riesgos entre las partes a través de contratos «no está funcionando» y defendió alinear incentivos en toda la cadena de valor.
Balance y llamamiento a la acción
La clausura, Closing Remarks – Call to Action, fue un llamamiento a reforzar la cooperación entre instituciones, empresas, inversores y comunidad científica. Carmen Marín, directora ejecutiva del foro, e Ignacio González Tejada, presidente del grupo de trabajo de inteligencia artificial, hicieron balance de los dos días: destacaron el impacto de la IA en la transformación de las infraestructuras, la importancia de combinar tecnología, talento y criterio humano y la necesidad de atraer a nuevas generaciones de profesionales. También pusieron en valor los debates sobre resiliencia, con ejemplos como Fukushima, las inundaciones de Texas y las restricciones de agua en el canal de Panamá.
El foro concluyó con una visión integrada: la innovación tecnológica debe acompañarse de financiación, la inversión debe incorporar criterios de resiliencia y los proyectos deben evaluarse tanto por su calidad técnica como por su capacidad para generar actividad económica, empleo y bienestar.



