Una cartografía estatal para entender la cesión de uso en España. Durante años, el cooperativismo de vivienda en cesión de uso en España creció de forma fragmentada, con iniciativas dispersas, documentación desigual y escasa visibilidad conjunta. En ese contexto surge Mapa Vivienda Cooperativa, una plataforma estatal concebida para identificar, registrar y ubicar proyectos vinculados a este modelo residencial alternativo. Más que un simple directorio, el sitio funciona como una infraestructura de información que permite leer el estado del sector, comparar experiencias y visualizar la evolución territorial de las cooperativas de vivienda en cesión de uso.
La plataforma sitúa el origen del proyecto en 2022, a partir de la colaboración entre el equipo de investigación ALTERHABITAT y el grupo de vivienda cooperativa de REAS Red de Redes. Actualmente aparecen como entidades impulsoras ALTERHABITAT, Red Vivienda Cooperativa y El Tinglado, mientras que Llargavista figura como colaborador. Además, una publicación oficial de Red Vivienda Cooperativa señala que el desarrollo técnico del portal corre a cargo de Montera34.
La propuesta del sitio no se limita a agrupar proyectos. La plataforma se presenta como una herramienta pensada para ofrecer utilidad a ciudadanía, administraciones públicas, equipos técnicos y colectivos que impulsan nuevas iniciativas de vivienda cooperativa. Esa voluntad de servicio público se refleja tanto en la estructura del mapa como en el enfoque con el que se muestran los datos.
El mapa permite consultar fases de desarrollo, cuotas mensuales, espacios comunes, financiación y tipologías de convivencia de cada iniciativa.
Uno de los elementos centrales del portal es su listado público de proyectos. Durante esta revisión, la plataforma muestra 225 iniciativas visibles, organizadas mediante filtros por comunidad autónoma, fase del proyecto, tipo de comunidad y tipo de intervención. Cada ficha incorpora variables que permiten analizar el ecosistema cooperativo desde distintas perspectivas: modelo de acceso a la vivienda, número de habitantes, unidades de convivencia, estado del proyecto o disponibilidad de inmueble.
La amplitud territorial del mapa evidencia que el fenómeno ya no se concentra únicamente en Catalunya, aunque esta comunidad siga teniendo un peso destacado en la evolución histórica del sector. El portal recoge experiencias en Euskadi, Navarra, Aragón, Andalucía, Comunitat Valenciana, Madrid, Galicia, Asturias o Canarias, entre otros territorios. La plataforma también visibiliza la diversidad tipológica de las iniciativas, desde cooperativas urbanas hasta proyectos rurales o propuestas específicas para personas mayores.
El sitio incorpora además una dimensión ideológica y social explícita. En su presentación define cinco claves del modelo cooperativo que pretende visibilizar: ausencia de ánimo de lucro y propiedad colectiva, autopromoción comunitaria, vivienda asequible e inclusiva, corresponsabilidad con el entorno y capacidad de réplica. La existencia de una sección específica dedicada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible refuerza esa voluntad de convertir el mapa en una herramienta de incidencia pública sobre vivienda, sostenibilidad y cuidados.
Más allá del mapa general, las fichas individuales constituyen uno de los activos más valiosos de la plataforma. En los casos donde la información está desarrollada, aparecen datos poco habituales en registros públicos tradicionales: fechas de constitución jurídica, inicio de obras, acceso al inmueble, número de viviendas, espacios comunes, régimen de propiedad del suelo, cuotas mensuales, presupuesto global, financiación o presencia de vivienda protegida.
La documentación disponible también permite observar la heterogeneidad interna del sector. El portal no se limita a mostrar proyectos consolidados o ya habitados. En el listado conviven experiencias terminadas con grupos todavía en constitución, iniciativas que buscan inmueble, procesos paralizados o proyectos disueltos. Esa diversidad convierte el mapa en algo más parecido a un observatorio de procesos que a un simple escaparate de casos de éxito.
La plataforma muestra tanto proyectos habitados como grupos en búsqueda de inmueble, procesos paralizados o experiencias ya disueltas.
Uno de los ejemplos destacados en la plataforma es La Raval, en Manresa. La ficha lo presenta como un proyecto habitado con 18 unidades de convivencia, 36 integrantes, 11 viviendas protegidas, un presupuesto de 2,7 millones de euros y una cuota media mensual de 550 euros. La documentación externa consultada durante la investigación confirma además que se trata del primer proyecto de vivienda cooperativa en cesión de uso sobre suelo público en Manresa, iniciado en 2017 y vinculado a procesos de revitalización urbana y espacios colectivos abiertos al barrio.
Otro caso relevante es La Morada, en Barcelona. El mapa lo define como un proyecto habitado con 12 unidades de convivencia y una identidad vinculada al colectivo LGTBIQ+. La documentación del propio proyecto describe la iniciativa como una cooperativa feminista de vivienda en cesión de uso impulsada principalmente por bolleras, personas trans y otras identidades disidentes. La presencia de este tipo de experiencias evidencia cómo el mapa incorpora no solo variables urbanas o económicas, sino también dimensiones sociales y políticas de la vivienda cooperativa.
La diversidad funcional del ecosistema también queda reflejada en proyectos como Etxekide, en Pamplona. El portal lo presenta como una iniciativa senior en fase de construcción con 25 unidades de convivencia y actualización registrada en enero de 2026. La documentación oficial del Gobierno de Navarra confirma que se trata de un modelo de alojamiento colaborativo para personas mayores desarrollado sobre una parcela cedida en Pamplona.
En otro extremo aparece Ametxe, en Gordexola, definido en el mapa como un proyecto rural habitado de seis unidades de convivencia. Según la documentación revisada, la iniciativa se vincula a una visión regenerativa basada en comunidad, cuidados y agroecología. La coexistencia de modelos urbanos densos y proyectos rurales de pequeña escala demuestra que la cesión de uso no responde a una única fórmula arquitectónica o social.
La genealogía metodológica del portal conecta directamente con Catalunya. El propio proyecto reconoce la influencia de Llargavista, el observatorio catalán impulsado por Sostre Cívic, que trabaja mediante mapas, entrevistas y cuestionarios para documentar el cooperativismo de vivienda. Esa referencia resulta relevante porque buena parte de la evolución metodológica y política del sector se desarrolló inicialmente en el ámbito catalán antes de extenderse al conjunto del Estado.
El sistema de recopilación de datos se basa en cuestionarios aportados por los propios grupos cooperativos y en la integración de mapeos anteriores. Esa metodología ya aparecía descrita en los materiales de lanzamiento difundidos en 2022. La consecuencia directa es que algunas fichas contienen información muy detallada mientras que otras permanecen parcialmente incompletas.
En términos de cronología, la investigación identifica varios hitos documentados. En septiembre de 2022 REAS y ALTERHABITAT anunciaron el inicio de la recogida de datos. Dos meses después, REAS comunicó que el mapa ya podía consultarse públicamente. Posteriormente, el propio sitio atribuyó financiación ministerial correspondiente a 2024 y 2025, mientras que Red Vivienda Cooperativa definió la plataforma a finales de 2025 como una herramienta abierta y en actualización permanente.
La cuestión de la actualización sigue siendo, sin embargo, uno de los puntos menos transparentes del portal. Aunque determinadas fichas muestran fechas concretas de última revisión, no existe un historial global de versiones ni un registro público de cambios del conjunto de la plataforma. Tampoco aparece una memoria metodológica centralizada tan visible como la que sí figuraba en los materiales iniciales del proyecto.
Otro aspecto señalado durante la investigación es el relativo a la reutilización de contenidos y la capa jurídica del sitio. El aviso legal establece que la reproducción total o parcial de los contenidos requiere autorización previa por escrito y no se identifica una licencia abierta de reutilización de datos. Además, el texto legal conserva restos de plantilla, incluida la expresión “NOMBRE DE LA ENTIDAD”, y aparecen dos números de identificación fiscal distintos en diferentes apartados.
Pese a esas limitaciones, el balance general de la plataforma resulta ampliamente favorable. Mapa Vivienda Cooperativa consigue ordenar y hacer visible un ecosistema residencial que hasta hace pocos años aparecía disperso y escasamente documentado a escala estatal. La utilidad del sitio para investigadores, periodistas, administraciones, colectivos ciudadanos y equipos técnicos es evidente, especialmente en un contexto de creciente interés por modelos alternativos de acceso a la vivienda.
La plataforma también permite observar tendencias sociales y urbanas que trascienden el ámbito estrictamente cooperativo. Las fichas muestran cómo las iniciativas incorporan cuestiones vinculadas a sostenibilidad, cuidados, envejecimiento activo, inclusión social o regeneración urbana. De esta forma, el mapa funciona no solo como una base de datos sectorial, sino como una radiografía parcial de nuevas formas de convivencia y organización residencial en España.
Impulsado por entidades vinculadas a la economía social y la investigación, el proyecto busca consolidar una lectura territorial del cooperativismo de vivienda en cesión de uso.
El proyecto evidencia además la creciente profesionalización del cooperativismo de vivienda en cesión de uso. La existencia de observatorios, metodologías comunes y sistemas de recopilación de información demuestra que el sector busca consolidar herramientas propias de análisis y visibilidad pública. En ese sentido, el mapa actúa como una infraestructura de conocimiento compartido para un modelo habitacional que aspira a ganar escala y reconocimiento institucional.
La principal asignatura pendiente parece situarse ahora en la transparencia documental del propio portal. La ausencia de una licencia abierta claramente identificada, de un sistema visible de versionado o de una política metodológica unificada limita parcialmente el potencial del proyecto como repositorio abierto de datos. Aun así, el valor documental del mapa resulta significativo y aporta una lectura territorial y comparativa que hasta ahora no existía con esta densidad en España.





