La industria de la edificación y las obras públicas consolida su dinamismo en la primera mitad del ejercicio. Según el último informe emitido por el Observatorio Industrial de la Construcción, el sector experimenta un repunte generalizado en sus principales indicadores económicos, entre los que destaca especialmente la incorporación de talento joven. Por primera vez en el último lustro, los profesionales menores de 30 años ganan terreno frente al envejecimiento sectorial y elevan su peso porcentual hasta el 11,1% del total de los ocupados.
El sector de la construcción da muestras de solidez en el ecuador del año mediante un avance sostenido en la ocupación, el tejido empresarial y la contratación pública. Los datos recopilados por la Fundación Laboral de la Construcción en su infografía «Cifras del sector de la construcción en junio 2026» confirman que la actividad mantiene una tendencia expansiva en la comparativa interanual.
El cambio demográfico en las plantillas del sector
El mercado laboral de la construcción refleja un notable punto de inflexión demográfico. Durante el primer trimestre de 2026, la población ocupada menor de 30 años alcanzó las 172.525 personas, lo que equivale al 11,1% del tejido profesional del sector. Esta cifra supone el peso porcentual más alto registrado en los últimos cinco años y representa un incremento de 1,6 puntos porcentuales respecto a los datos de 2022.
La población ocupada menor de 30 años crece un 16,9% interanual y ya supera en representatividad a los profesionales mayores de 60 años.
Este rejuvenecimiento de las plantillas contrasta positivamente con el segmento de trabajadores de 60 o más años, que se sitúa en el 9,7% de representación, sumando 150.552 profesionales. En términos evolutivos respecto a 2025, la población joven ocupada ha registrado un repunte del 16,9%, superando el incremento del 13,2% experimentado por el colectivo de mayor edad.
Incremento de la ocupación y de las afiliaciones a la Seguridad Social
En términos globales, el volumen total de personas ocupadas en la construcción durante el primer trimestre del año ascendió a 1.555.405, cifra que se traduce en un incremento del 5,2% en comparación con el mismo período del año anterior.
Si se analizan los datos de afiliación a la Seguridad Social recopilados hasta el mes de mayo, el sector alcanzó los 1.466.221 trabajadores afiliados, lo que consolida un crecimiento del 5% respecto al mes de mayo de 2025.
Comportamiento macroeconómico y aportación al PIB
Los indicadores macroeconómicos también respaldan la buena marcha de la actividad. En el primer trimestre de 2026, el Producto Interior Bruto (PIB) del sector —medido en términos de precios corrientes y con datos ajustados de estacionalidad y calendario— registró un repunte interanual del 6,0%, situándose en 437.288 millones de euros.
El Valor Añadido Bruto de la Construcción (VAB) escaló un 10,4% en términos anuales hasta alcanzar los 23.546 millones de euros.
Asimismo, la aportación específica de la construcción a la economía nacional a través del VAB se situó en el 5,4% del total del PIB durante el primer trimestre. Desde la perspectiva de la demanda, la Formación Bruta de Capital Fijo en Construcción (FBCF) representó el 10,9% del Producto Interior Bruto general.
Evolución de visados, empresas y licitaciones públicas
La salud del tejido empresarial se manifiesta en el número de empresas con asalariados activas en el sector, que en mayo alcanzó las 136.431 firmas, un 4,3% más que en las mismas fechas del año pasado. Este impulso operativo se alinea con el consumo de cemento, que acumuló 6.786.232 toneladas hasta mayo, con un alza del 7,1%.
En el ámbito de la edificación, los visados de obra formalizados entre enero y febrero se elevaron a 29.397 unidades, creciendo un 7,7% respecto a 2025. Dentro de este apartado, las autorizaciones para obra nueva fueron las más dinámicas con una subida del 9,3%. Por su parte, las certificaciones de fin de obra avanzaron un 3,1% hasta registrar 13.802 documentos.
La licitación pública acumulada hasta abril superó los 10.800 millones de euros, anotándose un repunte del 7,3% respecto al año anterior.
El dinamismo inmobiliario y financiero también se constata en las estadísticas de hipotecas acumuladas de enero a abril. El total de fincas hipotecadas ascendió a 219.400 (un 7,6% más), mientras que las hipotecas constituidas específicamente sobre viviendas llegaron a las 171.564 operaciones, firmando un repunte del 7,9%.
Radiografía de la contratación y las ocupaciones más demandadas
A pesar de la fortaleza general de los indicadores, el volumen de contratos acumulados en el sector hasta febrero experimentó un ligero retroceso del 1,1% interanual, situándose en 146.244 contratos, según los registros del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Por ramas de actividad, la Ingeniería Civil lideró los incrementos con una subida del 11,9%, seguida de las Actividades de Construcción Especializada con un 3,3%. En contraposición, la Construcción de Edificios fue la única rama que sufrió un descenso, contrayéndose un -6,7%.
En cuanto al desglose por puestos de trabajo, los albañiles acapararon el mayor volumen contractual con 42.245 contratos. Le siguieron los peones de construcción de edificios (25.665) y los peones de obras públicas (6.721), siendo estos últimos los que registraron el mayor incremento anual en contratación con un 4,2%. El resto de la tabla de las diez ocupaciones con mayor actividad contractual se completó con trabajadores de obras estructurales (6.487), electricistas (6.150), encofradores (4.078), oficiales y artesanos (3.995), pintores-empapeladores (3.143, colectivo que sufrió la mayor caída con un -10,9%), montadores de estructuras metálicas (3.018) y empleados administrativos (2.642).





