El sector de la edificación se encuentra en un punto de no retorno ante la crisis climática y habitacional global. En el marco del programa oficial del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA Barcelona 2026, celebrado del 28 de junio al 2 de julio bajo el lema «Becoming. Architectures for a planet in transition», se ha presentado de forma oficial la publicación y el proyecto internacional «10 Principles to Build On – Reaching for Sustainability through Architecture«.
Este lanzamiento, organizado por la Danish Association of Architects (Asociación Danesa de Arquitectos) junto a la Sección Nórdica, tomó el Disseny Hub Barcelona (DHub) como epicentro para debatir la viabilidad técnica de un cambio de paradigma urgente en el urbanismo mundial.
Un manifiesto global testado en comunidades locales
La obra, fruto del esfuerzo y la autoría de una coalición académica y profesional liderada por la Real Academia Danesa (Det Kongelige Akademi – Arkitektur, Design, Konservering), el Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA y la propia Asociación Danesa de Arquitectos en colaboración con socios de conocimiento técnico como las firmas Ramboll y Henning Larsen, amplía los diez principios fundamentales que se formularon originalmente hace tres años durante la clausura del Congreso CPH 2023, un decálogo bautizado entonces como «The Copenhagen Lessons». Sin embargo, la propuesta de 2026 va un paso más allá de la teoría y la declaración de intenciones. El núcleo del libro radica en ofrecer casos de estudio, manifiestos locales y proyectos arquitectónicos reales que demuestran de manera empírica cómo aplicar estos criterios constructivos en entornos territoriales y climáticos radicalmente diferentes.
La puesta de largo del documento se articuló a través de una mesa redonda internacional en la que reputados profesionales de la arquitectura expusieron sus visiones locales, fuertemente arraigadas en sus propias comunidades, en las tipologías de sus zonas climáticas y en el uso de las prácticas constructivas tradicionales. Entre los ponentes de renombre que participaron en el debate y aportaron sus proyectos al libro figuraron perfiles internacionales como Teresa Táboas Veleiro, Nadia Habash, Patrick Stewart, Zhang Li y Natalie Mossin (presidenta del Congreso de Copenhague y una de las principales impulsoras de las lecciones originales). Cada uno de ellos desgranó cómo una arquitectura sintonizada a escala local posee el potencial de convertir la transición ecológica global en un proceso viable y sostenible tanto para el planeta como para el tejido social que lo habita.
La publicación amplía las ‘Copenhague Lessons’ de 2023 aportando proyectos reales y manifiestos locales ante la crisis climática y de vivienda.
Exigencia técnica y alineación con los ODS de la ONU
El documento plantea un cambio radical en los sistemas constructivos contemporáneos para alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU a través de exigencias muy estrictas. En el plano social, se sitúan la dignidad y la participación ciudadana como pilares del diseño, bajo la premisa de que no existe belleza en la exclusión, otorgando prioridad habitacional absoluta a las personas en riesgo de vulnerabilidad al planificar el tejido urbano.
En lo que respecta a la gestión del suelo y los recursos preexistentes, el manifiesto exige reutilizar las estructuras e infraestructuras ya construidas antes de plantear cualquier desarrollo desde cero. Asimismo, se prohíbe explícitamente que la expansión urbana arrase con las zonas verdes existentes, anteponiendo la preservación de los ecosistemas naturales y la capacidad de producción de alimentos a los puros intereses inmobiliarios o constructivos comerciales.
Los ponentes defendieron en el Disseny Hub una arquitectura de proximidad y anclada en las prácticas tradicionales de cada clima.
Hacia el residuo cero y el balance de carbono positivo
El vector material y energético de los 10 principios establece las metas más ambiciosas para la ingeniería y la arquitectura actuales. La publicación establece el veto a la utilización de recursos vírgenes siempre que exista la posibilidad técnica de reciclar o reutilizar componentes. Esto se complementa con el objetivo de residuos cero, impidiendo que se generen o abandonen desechos en los entornos de obra. El uso de materiales locales, de proximidad y reciclables se sitúa como una prioridad de suministro obligatoria.
Finalmente, el texto aborda el impacto atmosférico y ambiental directo. Toda nueva intervención arquitectónica o de planificación urbana debe aspirar a un balance de carbono positivo, garantizando que las soluciones constructivas y vegetales empleadas absorban más dióxido de carbono del que se emite durante el ciclo de vida del edificio. De igual modo, la actividad de diseño debe regenerar activamente los ecosistemas locales y asegurar de forma estricta el suministro de agua limpia en su entorno de implantación.
El nuevo decálogo arquitectónico exige que los proyectos absorban más dióxido de carbono del que emiten y prohíbe el uso de recursos vírgenes.





