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- La construcción española necesitará invertir 1.942,7 millones de euros adicionales en innovación hasta 2030 para cerrar la brecha tecnológica que mantiene respecto al conjunto de la economía española y poder responder a retos como la escasez de vivienda, la modernización de infraestructuras y la transición hacia modelos constructivos más sostenibles.
- Materiales sostenibles y digitalización concentran el mayor déficit innovador
- El PERTE de Industrialización es una palanca relevante, pero insuficiente
- La presión de los costes amenaza la capacidad inversora de las empresas
- El 75% de las constructoras europeas no innova
- Innovación para resolver los grandes retos del sector
- RADIOGRAFÍA DE LA BRECHA DE INNOVACIÓN
La construcción española necesitará invertir 1.942,7 millones de euros adicionales en innovación hasta 2030 para cerrar la brecha tecnológica que mantiene respecto al conjunto de la economía española y poder responder a retos como la escasez de vivienda, la modernización de infraestructuras y la transición hacia modelos constructivos más sostenibles.
Así lo concluye el informe I+D en construcción: brecha inversora en España, presentado durante la inauguración del I Congreso Internacional de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones (IC2), que se celebra esta semana en Santander y reúne a más de 500 expertos internacionales del ámbito académico, tecnológico y empresarial.
El estudio, elaborado por el economista Javier Santacruz Cano, cuantifica por primera vez el déficit inversor en innovación que arrastra el sector y calcula que sería necesario incrementar el gasto anual en I+D en 485,7 millones de euros para igualar la intensidad innovadora media del tejido empresarial español. En un escenario más ambicioso, la inversión adicional necesaria superaría los 2.730 millones de euros hasta el final de la década.
Actualmente, las empresas constructoras españolas destinan 124,7 millones de euros al año a actividades de investigación y desarrollo, una cifra que aumentó un 11,8% en 2024 respecto al ejercicio anterior y que confirma la recuperación iniciada tras la pandemia. Sin embargo, el esfuerzo continúa muy por debajo de los niveles que serían necesarios para afrontar los desafíos estructurales que afronta el sector.
La construcción necesita invertir 1.942,7 millones de euros adicionales hasta 2030 para cerrar su brecha innovadora.
Materiales sostenibles y digitalización concentran el mayor déficit innovador
El informe identifica cuatro grandes áreas prioritarias para acelerar la transformación del sector.
La principal corresponde a la innovación en materiales y descarbonización. Para reducir la huella de carbono de los edificios y avanzar hacia una construcción más sostenible sería necesario destinar 170 millones de euros adicionales cada año.
La segunda gran necesidad se sitúa en la industrialización y digitalización de procesos, donde el déficit anual alcanza los 145,7 millones de euros. Tecnologías como BIM, la construcción industrializada, la automatización o la gestión digital de proyectos aparecen como elementos clave para mejorar la productividad y reducir los tiempos de ejecución.
La formación y captación de talento constituyen el tercer gran reto identificado. El estudio estima que sería necesario invertir otros 121,4 millones de euros al año para hacer frente a la escasez de profesionales cualificados, favorecer la retención del talento y garantizar el relevo generacional en el sector.
Por último, el informe señala la necesidad de destinar cerca de 49 millones de euros anuales a actividades relacionadas con certificación, ensayos y validación tecnológica.
El PERTE de Industrialización es una palanca relevante, pero insuficiente
El análisis reconoce el papel que puede desempeñar la política pública para impulsar la innovación, especialmente a través del PERTE de Industrialización de la Vivienda impulsado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Este programa prevé movilizar 1.300 millones de euros durante diez años y alcanzar una producción de 15.000 viviendas industrializadas anuales, con reducciones de plazos de ejecución que podrían oscilar entre el 20% y el 60%. Sin embargo, los autores consideran que este esfuerzo, aunque relevante, resulta insuficiente para cubrir el déficit innovador total identificado en el sector.
9 de cada 10 constructoras advierten de que la escalada de costes amenaza su capacidad de inversión
La presión de los costes amenaza la capacidad inversora de las empresas
Más allá de las necesidades tecnológicas, el informe advierte de que la capacidad de innovación de las empresas se encuentra condicionada por un entorno especialmente complejo marcado por la inflación, la escasez de materiales, la presión regulatoria, los costes energéticos y la falta de mano de obra especializada.
Según los datos expuestos durante la presentación del estudio, nueve de cada diez constructoras españolas consideran que su viabilidad podría verse comprometida si continúan aumentando los costes energéticos, los carburantes y las materias primas como consecuencia de la actual situación geopolítica internacional.
Durante la inauguración del congreso, el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, advirtió de que la escalada de costes, la ausencia de mecanismos eficaces de revisión de precios y el uso creciente de medios propios por parte de la Administración podrían afectar negativamente tanto a los objetivos de vivienda e infraestructuras como a la capacidad de las empresas para seguir invirtiendo en innovación.
El 75% de las constructoras europeas no innova
El informe sitúa además el desafío español dentro de un contexto europeo más amplio.
Según los datos recopilados, el 75% de las constructoras europeas no desarrolla actividades innovadoras y únicamente el 55% utiliza tecnologías digitales avanzadas, frente al 76% registrado en otros sectores productivos.
La situación se ve agravada en España por una estructura empresarial altamente atomizada. De las más de 389.000 empresas de construcción existentes en el país, la inmensa mayoría son microempresas con menos de diez trabajadores, lo que dificulta la incorporación de procesos innovadores y limita la capacidad de inversión.
A ello se suma el envejecimiento de las plantillas y las crecientes dificultades para incorporar nuevos profesionales en un momento en el que la transición verde y digital exige nuevas capacidades técnicas y perfiles especializados.
Materiales sostenibles, digitalización e industrialización concentran más del 65% del déficit de innovación detectado
Innovación para resolver los grandes retos del sector
El documento concluye que problemas como la falta de vivienda, la renovación de infraestructuras críticas o la mejora de la sostenibilidad ya no dependen exclusivamente del acceso al suelo o de la disponibilidad de financiación.La capacidad para incorporar innovación tecnológica, industrialización, digitalización, eficiencia energética y nuevos materiales se perfila como uno de los principales factores que determinarán la competitividad futura de la construcción española. En este contexto, la innovación deja de ser un elemento complementario para convertirse en una condición imprescindible para responder a las necesidades económicas y sociales de los próximos años.
RADIOGRAFÍA DE LA BRECHA DE INNOVACIÓN
Déficit acumulado hasta 2030: 1.942,7 millones €
Materiales y descarbonización: 170 millones €/año
Industrialización y digitalización: 145,7 millones €/año
Formación y talento: 121,4 millones €/año
Certificación y ensayos: 48,6 millones €/año
9 de cada 10 constructoras consideran que la escalada de costes amenaza su viabilidad.
75% de las constructoras europeas no innovan.
España cuenta con 389.146 empresas constructoras, la mayoría microempresas.





