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- La accesibilidad digital entra en una nueva fase en Europa tras cumplirse el primer año de aplicación de la Ley Europea de Accesibilidad, un hito que obliga a las empresas a garantizar que sus canales, productos y servicios digitales puedan ser utilizados por todas las personas.
- Tradicionalmente, el sector de la edificación ha vinculado la accesibilidad a soluciones físicas como rampas, ascensores o pavimentos tactovisuales. Sin embargo, los edificios actuales son entornos híbridos fuertemente digitalizados. ¿Cómo redefine la Ley Europea de Accesibilidad el concepto de «Accesibilidad Universal» en los espacios que proyectamos y construimos hoy en día?
- Hoy en día, la promoción residencial y corporativa integra tótems interactivos, pantallas de reserva de espacios, porteros automáticos inteligentes y sistemas digitales de control de accesos. ¿Existe una conciencia real en las promotoras y constructoras de que el software y los terminales de estos Smart Buildings ya están sujetos al estricto cumplimiento de esta ley?
- Desde el punto de vista del usuario, ¿de qué sirve diseñar un acceso físico impecable si el interfono digital para abrir la puerta o el terminal del parking no es accesible? ¿Cómo ayuda AccessibleEU a la industria a evitar estas brechas que penalizan la experiencia del usuario y el valor del activo?
- El sector inmobiliario y de la construcción se apoya cada vez más en el PropTech, con apps para controlar la domótica del hogar o plataformas para la gestión de alquileres y firmas de contratos. Con el horizonte transitorio de 2030 avanzando rápidamente, ¿qué exigencias deben trasladar ya los promotores a sus proveedores de desarrollo tecnológico?
- En el diseño de infraestructuras públicas y de transporte, como estaciones o terminales, los puntos de información digital y los terminales de pago son elementos críticos. Desde la perspectiva de la contratación pública en la Unión Europea, ¿cómo altera esta normativa las reglas del juego para las ingenierías y estudios de arquitectura que acuden a licitaciones?
- El uso de Gemelos Digitales (Digital Twins) y plataformas de Facility Management para la gestión y mantenimiento de edificios es ya el estándar de la construcción moderna. ¿Afecta también esta ley a las interfaces digitales que operan los técnicos de mantenimiento y gestores de activos dentro de un edificio?
- Más allá de evitar el riesgo de sanciones por incumplimiento normativo, ¿de qué manera puede el sector de la construcción transformar la accesibilidad digital en un vector de innovación arquitectónica y en una ventaja competitiva para revalorizar sus proyectos?
- Para un estudio de arquitectura, ingeniería o una empresa constructora que deba integrar por primera vez este cruce entre el código digital y el hormigón, ¿qué recursos prácticos, herramientas y asesoramiento técnico ofrece AccessibleEU de manera directa?
La accesibilidad digital entra en una nueva fase en Europa tras cumplirse el primer año de aplicación de la Ley Europea de Accesibilidad, un hito que obliga a las empresas a garantizar que sus canales, productos y servicios digitales puedan ser utilizados por todas las personas.
Aunque tradicionalmente se ha percibido como un reto exclusivo para el ámbito tecnológico, esta normativa impacta directamente en el sector de la edificación, transformando por completo los criterios de diseño en entornos cada vez más híbridos, donde el software y la estructura física conviven estrechamente.

En este contexto de profunda transformación técnica y legislativa, entrevistamos en Construnews a Jesús Hernández-Galán, director de AccessibleEU, el centro de recursos de la Comisión Europea en materia de accesibilidad. A través de su experiencia al frente del organismo europeo, Hernández-Galán analiza de qué forma las promotoras, constructoras, arquitectos e ingenierías deben asimilar el cumplimiento normativo digital para evitar la devaluación de sus activos y cómo la tecnología e innovación aplicadas al entorno construido pueden convertirse en el principal vector de calidad del sector.
Tradicionalmente, el sector de la edificación ha vinculado la accesibilidad a soluciones físicas como rampas, ascensores o pavimentos tactovisuales. Sin embargo, los edificios actuales son entornos híbridos fuertemente digitalizados. ¿Cómo redefine la Ley Europea de Accesibilidad el concepto de «Accesibilidad Universal» en los espacios que proyectamos y construimos hoy en día?
Durante muchos años hemos entendido la accesibilidad casi exclusivamente desde la perspectiva física. Sin embargo, hoy un edificio no se compone solo de hormigón, puertas o ascensores, sino también de aplicaciones móviles, sistemas de control de accesos, pantallas interactivas, terminales digitales o plataformas de gestión. Todo ello forma parte de la experiencia de uso.
La Ley Europea de Accesibilidad supone un cambio de enfoque porque recuerda que la accesibilidad debe contemplarse de manera integral. De poco sirve eliminar una barrera arquitectónica si después una persona no puede utilizar el interfono, acceder a un servicio digital o completar una gestión desde una pantalla táctil. La accesibilidad universal ya no consiste únicamente en poder entrar en un edificio o salir de él en una situación de emergencia, sino en poder utilizar todos los servicios que ofrece de forma autónoma, segura y en igualdad de condiciones.
«De poco sirve eliminar una barrera arquitectónica si después una persona no puede utilizar el interfono, acceder a un servicio digital o completar una gestión desde una pantalla táctil».
Hoy en día, la promoción residencial y corporativa integra tótems interactivos, pantallas de reserva de espacios, porteros automáticos inteligentes y sistemas digitales de control de accesos. ¿Existe una conciencia real en las promotoras y constructoras de que el software y los terminales de estos Smart Buildings ya están sujetos al estricto cumplimiento de esta ley?
No, no creo que sean conscientes de ello. Debería existir una mayor concienciación; queda mucho camino por recorrer. En muchos proyectos, la accesibilidad sigue incorporándose al final del proceso o se limita al cumplimiento de determinados requisitos constructivos, cuando debería formar parte de toda la estrategia de diseño.
Lo importante es comprender que cada interacción digital puede convertirse en una barrera si no se diseña correctamente, al mismo nivel que unos escalones o una información de evacuación importante que no llega a las personas. No todos los dispositivos de un edificio están regulados exactamente igual por la Ley Europea de Accesibilidad, pero sí existe una tendencia clara hacia la integración de la accesibilidad en todos los productos y servicios digitales. Por eso recomendamos que promotores, constructoras y proveedores tecnológicos incorporen estos criterios desde el inicio del proyecto y no esperen a revisar el cumplimiento cuando la obra ya está terminada.
Desde el punto de vista del usuario, ¿de qué sirve diseñar un acceso físico impecable si el interfono digital para abrir la puerta o el terminal del parking no es accesible? ¿Cómo ayuda AccessibleEU a la industria a evitar estas brechas que penalizan la experiencia del usuario y el valor del activo?
Ese es precisamente el mejor ejemplo de por qué ya no podemos separar accesibilidad física y accesibilidad digital. Para una persona usuaria, ambas forman parte de una única experiencia. Si cualquiera de esas etapas falla, el edificio deja de ser plenamente accesible. Desde AccessibleEU ayudamos precisamente a evitar esas situaciones poniendo a disposición del sector formación especializada, guías técnicas, estudios, buenas prácticas y espacios de intercambio entre administraciones, empresas y expertos. Nuestro objetivo no es sustituir a los profesionales, sino facilitarles conocimiento y herramientas para que incorporen la accesibilidad desde las primeras fases del diseño y durante todo el ciclo de vida del proyecto.
«Cada interacción digital puede convertirse en una barrera si no se diseña correctamente, al mismo nivel que unos escalones o una información de evacuación».
El sector inmobiliario y de la construcción se apoya cada vez más en el PropTech, con apps para controlar la domótica del hogar o plataformas para la gestión de alquileres y firmas de contratos. Con el horizonte transitorio de 2030 avanzando rápidamente, ¿qué exigencias deben trasladar ya los promotores a sus proveedores de desarrollo tecnológico?
Lo primero es entender que el horizonte de 2030 no debe interpretarse como una prórroga general ni como una fecha hasta la que puedan esperar los nuevos desarrollos. Ese periodo transitorio está pensado para determinados espacios, productos y servicios ya existentes, cuya adaptación inmediata puede resultar compleja o requerir una intervención progresiva. En cambio, los nuevos proyectos, productos y servicios deben incorporar los requisitos de accesibilidad desde su diseño. Por ello, los promotores deben exigir a sus proveedores aplicaciones y plataformas diseñadas conforme a estándares reconocidos de accesibilidad, compatibles con tecnologías de apoyo, utilizables sin depender exclusivamente del ratón o de gestos complejos y evaluadas con usuarios reales. Igual que hoy nadie aceptaría un proyecto sin cumplir requisitos de seguridad estructural o medioambiental, la accesibilidad debe convertirse en un criterio de calidad exigible desde la contratación del proveedor tecnológico.
En el diseño de infraestructuras públicas y de transporte, como estaciones o terminales, los puntos de información digital y los terminales de pago son elementos críticos. Desde la perspectiva de la contratación pública en la Unión Europea, ¿cómo altera esta normativa las reglas del juego para las ingenierías y estudios de arquitectura que acuden a licitaciones?
La contratación pública lleva años incorporando criterios de accesibilidad, pero la Ley Europea de Accesibilidad acelera ese proceso y sitúa la accesibilidad digital en el centro de muchos servicios. Esto implica que arquitectos, ingenieros y empresas constructoras ya no solo deben pensar en el edificio, sino también en todos los servicios digitales que forman parte de la infraestructura. La accesibilidad deja de ser un elemento complementario para convertirse en un criterio de calidad, de innovación y de cumplimiento normativo que debe contemplarse desde la redacción del proyecto hasta la explotación posterior de la infraestructura.
El uso de Gemelos Digitales (Digital Twins) y plataformas de Facility Management para la gestión y mantenimiento de edificios es ya el estándar de la construcción moderna. ¿Afecta también esta ley a las interfaces digitales que operan los técnicos de mantenimiento y gestores de activos dentro de un edificio?
Más allá del ámbito concreto de aplicación de la Ley Europea de Accesibilidad, existe una tendencia clara y es que todas las herramientas digitales deberían diseñarse para poder ser utilizadas por cualquier profesional. La accesibilidad no beneficia únicamente al usuario final. También mejora la productividad, reduce errores y facilita que personas con discapacidad puedan desempeñar cualquier función profesional en igualdad de condiciones. Por eso defendemos que los principios de diseño universal se incorporen también a las plataformas de gestión y mantenimiento, independientemente de que una obligación concreta derive o no de esta normativa.
Más allá de evitar el riesgo de sanciones por incumplimiento normativo, ¿de qué manera puede el sector de la construcción transformar la accesibilidad digital en un vector de innovación arquitectónica y en una ventaja competitiva para revalorizar sus proyectos?
Las empresas que entienden la accesibilidad únicamente como una obligación legal llegan tarde. Las que la incorporan como un criterio de innovación desarrollan mejores productos y generan más valor, lo que fomenta su competitividad en el mercado. Diseñar para todas las personas significa ampliar el número de usuarios potenciales, mejorar la experiencia de uso, aumentar la calidad del activo y responder a una sociedad cada vez más envejecida y digitalizada. La accesibilidad ya no es un elemento diferencial únicamente desde el punto de vista social; es también un factor de competitividad, sostenibilidad y calidad que aporta valor a largo plazo.
«Las empresas que entienden la accesibilidad únicamente como una obligación legal llegan tarde; las que la incorporan para innovar generan más valor».
Para un estudio de arquitectura, ingeniería o una empresa constructora que deba integrar por primera vez este cruce entre el código digital y el hormigón, ¿qué recursos prácticos, herramientas y asesoramiento técnico ofrece AccessibleEU de manera directa?
AccessibleEU es, ante todo, un centro europeo de recursos sobre accesibilidad a disposición de toda la ciudadanía en general y a los profesionales en particular. Ponemos a disposición de profesionales y administraciones públicas una biblioteca digital con normativa, guías técnicas, estudios y buenas prácticas; organizamos jornadas, talleres y formación especializada; impulsamos una comunidad europea de expertos y recopilamos indicadores de implementación normativa y experiencias de los 27 Estados miembros.
Nuestro papel es acompañar la implementación de la legislación europea, conectar a los distintos actores implicados y facilitar el intercambio de conocimiento. No realizamos labores de certificación, consultoría o inspección, pero sí proporcionamos el conocimiento y las herramientas necesarias para que empresas y administraciones puedan avanzar con mayor seguridad hacia una accesibilidad real y efectiva.
La edificación moderna afronta el reto ineludible de unificar la accesibilidad física y la digital en sus desarrollos. La integración del software de los Smart Buildings y el PropTech bajo los estándares europeos resulta crítica para garantizar la plena autonomía del usuario, la revalorización de los activos inmobiliarios y la competitividad en las licitaciones públicas antes del límite de adaptación fijado para el año 2030.




