La creciente complejidad técnica en el diseño de instalaciones y la exigencia de estándares normativos más estrictos en la edificación han impulsado la reorganización de los principales actores de la protección activa en España. En este contexto de transformación sectorial, la firma especializada Grupo de Incendios ha formalizado la unificación de sus distintas unidades de negocio bajo la marca global GDI.
Esta nueva arquitectura corporativa agrupa más de cuatro décadas de trayectoria técnica e integra bajo una sola estructura a la propia Grupo de Incendios, a Sistecoin y a Bombas BCM, combinando ingeniería, capacidad industrial de fabricación y servicios postventa.
Rigor técnico para evitar la fragmentación en la seguridad de los edificios
El diseño y la ejecución de los sistemas de protección activa frente al fuego en la edificación moderna exigen superar los modelos de gestión atomizada. En proyectos complejos, la intervención dispersa de múltiples proveedores de equipos, tuberías y sistemas de extinción suele generar problemas de coordinación técnica y desajustes en la evaluación del riesgo global del inmueble.
Frente a esta situación, la concentración de capacidades en un único interlocutor técnico busca garantizar que la conceptualización del proyecto, la selección de tecnología y el funcionamiento coordinado de los equipos respondan a un criterio unificado de ingeniería.
Reunir bajo una misma identidad toda nuestra experiencia nos permite ofrecer una respuesta más completa y ser un socio de confianza en todo el proyecto.
Como explica Carlos Hernández, CEO de GDI: «La creación de la marca GDI representa un paso importante en nuestra trayectoria. Reunir bajo una misma identidad toda nuestra experiencia, capacidad industrial, conocimiento y equipo nos permite ofrecer una respuesta más completa a nuestros clientes y seguir avanzando en nuestros objetivos de crecimiento, tanto en España como a nivel internacional. Queremos ser un socio de confianza para nuestros clientes acompañándolos y aportando soluciones a lo largo de todo el proyecto«.
Especialización operativa e integración de sistemas de extinción
Dentro del esquema organizativo configurado por el grupo, la especialización funcional se mantendrá en áreas clave de la protección activa. En este sentido, Sistecoin continuará operando como la marca de referencia para los sistemas de extinción automática desarrollados por la compañía, integrando sus soluciones en la propuesta global de ingeniería.
Esta metodología abarca el análisis inicial de las necesidades del inmueble, la definición de los criterios de diseño, la fabricación propia de los equipos de presión y la posterior integración de sistemas de agua, gas y medios de protección manual.
Entender el riesgo de forma global permite plantear soluciones más eficaces y adaptadas, evitando una gestión fragmentada de la protección.
Respecto a la visión técnica del riesgo, Mónica García, directora de Soluciones Integrales de la firma, apunta: «Entender el riesgo de forma global y conocer las necesidades específicas de cada sector nos permite plantear soluciones más eficaces y ajustadas a cada proyecto. Con GDI reforzamos nuestra capacidad para acompañar al cliente en cada etapa, combinando especialización técnica, fabricación y capacidad de respuesta«.
Estructura logística y cobertura territorial en la Península Ibérica
Para respaldar el suministro industrial y el soporte en obra, la entidad cuenta con un centro logístico y de almacenamiento central ubicado en Navalcaballo (Soria). La cobertura operativa se completa mediante una red de delegaciones propias situadas en Madrid, Murcia, Jerez de la Frontera, Málaga y Oporto (Portugal), desde las que se gestiona la atención directa a proyectos en el ámbito ibérico e internacional.
La infraestructura del grupo cuenta con un almacén central en Soria y delegaciones en Madrid, Murcia, Jerez, Málaga y Oporto.
Con esta reestructuración, la compañía consolida su oferta de catálogo, que abarca desde grupos de presión y sistemas de agua hasta tuberías y extinción por gas, orientándose a responder a los desafíos de seguridad técnica que demanda la edificación industrial y residencial.



