Contenidos
- La herramienta permite diferenciar sistemas constructivos seguros de aquellos combustibles que pueden acelerar la propagación de las llamas, en un contexto marcado por la descarbonización del envejecido parque residencial español.
- Una matriz de riesgo para una ciudadanía informada
- Exigencia de cambios en el Código Técnico de la Edificación
La herramienta permite diferenciar sistemas constructivos seguros de aquellos combustibles que pueden acelerar la propagación de las llamas, en un contexto marcado por la descarbonización del envejecido parque residencial español.
El Observatorio de Nuevos Riesgos de Incendio (OBS) ha lanzado la primera “Guía de soluciones constructivas combustibles – no combustibles”. Esta publicación llega en un momento clave de transformación sectorial, impulsado por las exigencias europeas de eficiencia energética y la necesidad de intervenir de forma masiva en el parque inmobiliario. La herramienta nace con el propósito de sensibilizar e informar a ciudadanos, comunidades de propietarios y técnicos sobre los riesgos que presentan determinados materiales de revestimiento frente al fuego.
El actual ritmo de renovación de edificios en España está condicionado por los objetivos climáticos de la Unión Europea. Según datos manejados por el sector, el 75% de los inmuebles de la UE son ineficientes, una realidad que en el mercado nacional se traduce en una edad media de 45 años en el parque de viviendas. Además, el 82% de las edificaciones en España consume más recursos de los estrictamente necesarios para asegurar el confort de sus habitantes.
Para cumplir la meta de neutralidad climática fijada para el año 2050, el país necesita multiplicar por diez su ritmo actual de rehabilitación residencial. La gran mayoría de estas intervenciones de mejora energética se centran, de forma prioritaria, en el aislamiento térmico de fachadas y cubiertas. Sin embargo, la velocidad del despliegue normativo no avanza en paralelo en todo el continente. Mientras que mercados como Francia, Alemania o el Reino Unido prohíben el uso de materiales combustibles en los sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) en bloques de gran altura, la normativa española vigente todavía permite su instalación en este tipo de construcciones.
Mientras países como Francia o Alemania prohíben aislamientos combustibles en fachadas de gran altura, la normativa española aún los permite.
Una matriz de riesgo para una ciudadanía informada
La nueva guía del OBS traduce conceptos técnicos a un lenguaje accesible para que administradores de fincas, propietarios y compradores puedan tomar decisiones fundamentadas. El documento desgrana las diferencias prácticas entre soluciones combustibles y no combustibles, detalla el sistema de clasificación europeo de reacción al fuego (Euroclases) y describe los protocolos para aplicar aislantes de manera segura.
Uno de los elementos centrales de la publicación es la incorporación de una matriz de riesgos orientada a evaluar el peligro de las distintas soluciones constructivas. A través de este análisis, el OBS ha formalizado una propuesta de reforma regulatoria para prohibir de forma estricta los componentes combustibles en inmuebles de «especial sensibilidad», definidos como aquellos de gran altura, alta ocupación o con dificultades añadidas para la evacuación y el acceso de los servicios de emergencia. De acuerdo con los cálculos de la plataforma, este tipo de edificaciones vulnerables representan alrededor del 15% del parque inmobiliario nacional.
Las edificaciones de especial sensibilidad o gran altura representan alrededor del 15% del parque inmobiliario en España.
Exigencia de cambios en el Código Técnico de la Edificación
El director del Observatorio, Andrés Pedreira, enfatiza que la eficiencia energética debe ir indisolublemente ligada a la seguridad estructural: «No basta con hablar de eficiencia energética: debemos garantizar una seguridad mínima frente al fuego». Desde el OBS insisten en que la futura actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE) y, específicamente, de su Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DB-SI), constituye una oportunidad histórica para corregir brechas normativas.
El Observatorio, respaldado por 19 entidades del sector, reclama al Gobierno una revisión urgente del Código Técnico de la Edificación.
La organización reclama que la legislación nacional prohíba soluciones combustibles en entornos sensibles como hospitales, colegios y residencias de ancianos, limitando además el uso de ensayos a gran escala como único estándar válido de seguridad. El OBS opera como una plataforma de monitoreo de los riesgos asociados a la transición ecológica y la descarbonización, analizando variables que van desde las instalaciones fotovoltaicas hasta los sistemas de almacenamiento con baterías de ion-litio e hidrógeno verde. Actualmente, el Manifiesto por un cambio regulatorio impulsado por la entidad cuenta con el respaldo de 19 organizaciones sectoriales de la ingeniería y la edificación que demandan una revisión urgente al Gobierno.





