La aplicación de la Ley de Vivienda en los municipios con el mercado más tensionado empieza a mostrar un impacto medible en las estadísticas oficiales. Los datos de valor tasado publicados por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana certifican una moderación progresiva en la escalada de precios durante el segundo trimestre, siendo este freno especialmente acusado en aquellas capitales que aplican mecanismos extraordinarios de contención de rentas y fomento de la oferta asequible.
El mercado inmobiliario registra un cambio de ritmo en el comportamiento de sus precios. Según la última estadística de Valor Tasado de la Vivienda publicada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), el precio medio de la vivienda libre en España se situó en los 2.355 euros por metro cuadrado durante el segundo trimestre del año. Esta cifra supone un incremento interanual del 12,5%, confirmando una clara tendencia al enfriamiento respecto a las métricas del primer trimestre (cuando avanzó un 13,9%) y del periodo previo (con un 13,1%).
Esta desaceleración resulta aún más evidente al analizar el comportamiento trimestral: la tasa de variación intertrimestral retrocedió desde el 3,8% alcanzado entre enero y marzo hasta un más contenido 1,7% entre abril y junio. La moderación del valor del metro cuadrado coincide, además, con un contexto macroeconómico caracterizado por descensos trimestrales tanto en el volumen de compraventas como en la concesión de préstamos hipotecarios.
El crecimiento del precio por metro cuadrado se situó por debajo de la media estatal del 12,5% en todas las capitales que aplican las herramientas de la Ley de Vivienda.
Las zonas tensionadas contienen el encarecimiento por debajo de la media estatal
La moderación en las valoraciones se acentúa de manera diferencial en las zonas de mercado residencial tensionado, donde las administraciones competentes han activado medidas extraordinarias orientadas a topar los alquileres y potenciar el parque asequible.
En la totalidad de las capitales de provincia en las que se interviene con las herramientas que facilita la Ley de Vivienda, el aumento anual del precio medio ha permanecido por debajo del promedio estatal (12,5%). Destacan los contramovimientos de Pamplona (5,2%), Vitoria (6,5%), Girona (6,4%) y Barcelona (6,9%). En esta misma línea de contención se posicionan A Coruña (7,6%), Bilbao (7,9%), San Sebastián/Donostia (8,5%) y Lleida (9,9%).
Comunidades como Navarra, Cataluña, Euskadi y Galicia figuran entre las regiones del país donde los precios del m² han experimentado incrementos más suaves.
Paralelamente, las comunidades autónomas vinculadas a estas intervenciones, Navarra, Cataluña, Euskadi y Galicia, se han situado de manera homogénea en la parte baja de la tabla nacional de incrementos de precios, respaldando la correlación entre regulación localizada y contención de las tasaciones.
Respaldos internacionales y medidas complementarias de oferta
Ante estos datos, el departamento dirigido por la ministra Isabel Rodríguez ha vuelto a reivindicar la efectividad de declarar zonas tensionadas como vía directa para mitigar los problemas de acceso a la vivienda, instando al resto de comunidades autónomas a desplegar estas atribuciones. El Ministerio enfatiza que este enfoque cuenta con la ratificación reciente de la Comisión Europea, organismo que ha avalado la delimitación de entornos críticos para aplicar medidas de carácter excepcional, tales como la restricción o limitación de los pisos de uso turístico.
El Ministerio de Vivienda compagina el control de mercado con incentivos estructurales como el nuevo Plan Estatal 2026-2030, la empresa CASA 47 y el PERTE de Industrialización.
Para complementar la contención de precios con una mayor disponibilidad de inmuebles, el Ministerio impulsa una batería de iniciativas orientadas a ampliar la oferta pública y asequible. Entre los ejes prioritarios del Gobierno destacan la puesta en marcha del nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, la actividad promotora a través de la entidad pública CASA 47, el despliegue del PERTE de Industrialización de la Vivienda y la financiación directa en los entornos urbanos sometidos a mayor estrés habitacional.



