El Disseny Hub Barcelona acoge la entrega de la 68.ª edición de los galardones, que también distinguen el interiorismo de MAIO en la calle Argumosa, la Canòpia Urbana de Glòries y la instalación Limina en Chillida Leku.
La arquitectura ibérica vuelve a medir sus fuerzas en una de las citas más longevas y prestigiosas del sector. La Asociación Interdisciplinaria del Diseño del Espacio del FAD (ARQUIN-FAD) ha entregado los Premios FAD de Arquitectura e Interiorismo 2026 en el Disseny Hub Barcelona (DHub). El jurado, presidido por Margarita Jover, ha otorgado el máximo galardón de la categoría reina de forma ex aequo a dos proyectos que abordan la transformación del patrimonio edificado y el espacio público desde el rigor bioclimático y la cohesión comunitaria.
Consolidación patrimonial y nuevas sinergias urbanas en Barcelona
El proyecto Recircular L’Eixample, firmado por los estudios Flexo Arquitectura y Addenda Architects, ha sido uno de los grandes protagonistas de la noche. La intervención destaca por su capacidad de reorganizar programática y estructuralmente una parte importante del patrimonio construido en una manzana del Eixample barcelonés. El jurado ha puesto en valor la creación de sinergias entre equipamientos diversos, la apertura de nuevos pasajes peatonales y la generación de espacios públicos que refuerzan de forma directa la actividad ciudadana.
Los Premios FAD basan su prestigio en un riguroso proceso de valoración donde el jurado visita presencialmente todas las obras finalistas de la Península Ibérica.
La iniciativa pública que impulsa esta obra ha recibido el aplauso explícito de los expertos, quienes alaban cómo la respuesta a la demanda concreta va más allá de lo estrictamente necesario. La propuesta se articula a través de un lenguaje que no solo identifica el sentido original de cada espacio, sino que lo deja preparado para futuras demandas y necesidades cambiantes de la ciudadanía.
Conciencia ambiental e innovación tipológica en el centro de Madrid
El otro gran triunfador en la categoría de Arquitectura ha sido Infinito Delicias, una remodelación de un edificio industrial entre medianeras en Madrid a cargo de Husos Arquitecturas y elii [oficina de arquitectura]. Este nuevo equipamiento público, perteneciente a una fundación privada, destaca por un recorrido continuo que integra espacios interiores, exteriores y un gran atrio concebido como plaza pública.
La sostenibilidad se sitúa en el centro de la toma de decisiones. El edificio exhibe una vocación bioclimática prioritario por encima de cualquier resolución formal, visible tanto en la elección de los materiales como en la implantación de huertos y vegetación para el fomento de la biodiversidad. El jurado ha constatado cómo la construcción original se descompone para favorecer la entrada de aire exterior, sirviendo a su vez de soporte para una trama verde que acabará confundiéndose con el cerramiento.
Del interiorismo líquido a la transformación del paisaje a escala humana
En la categoría de Interiorismo, el premio ha recaído en la reforma de una vivienda en la calle Argumosa de Madrid, ejecutada por el estudio MAIO. La intervención transforma un interior inicialmente anodino en un paisaje doméstico de gran intensidad espacial, sustituyendo la tabiquería tradicional por volúmenes curvos de madera que integran almacenamiento y circulación. Las puertas-espejo móviles generan una imagen cambiante que difumina los límites del espacio.
La Canòpia Urbana de Glòries marca un giro desde la concepción de la plaza del siglo XX hacia el parque permeable y biodiverso del siglo XXI.
Por su parte, la segunda fase de la Canòpia Urbana (ámbito túneles) del Parque de las Glòries en Barcelona, obra de Agence Ter, ACPA y Meta Engineering, se ha impuesto en Ciudad y Paisaje. El jurado resalta su estrategia de nodos biodiversos y flujos que garantizan la continuidad ecológica en un entorno denso y complejo. En Intervenciones Efímeras, el máximo reconocimiento ha sido para Limina en Chillida Leku (Garbizu Collar y KRI), un diseño expositivo ligero con estructuras metálicas que dialoga de forma pedagógica con la arquitectura vernácula del caserío.
Reconocimiento a la rehabilitación energética y la proyección internacional
El Premio Re-FAD, creado para distinguir las buenas prácticas alineadas con la Agenda 2030, ha sido otorgado a la rehabilitación del conjunto industrial del siglo XIX L’Anònima Manresana, liderada por Meritxell Inaraja. El proyecto destaca por convertir las exigencias de control climático y eficiencia (galerías climáticas y patios interiores) en valores de alta calidad arquitectónica sin desvirtuar la memoria histórica del lugar.
El galardón Re-FAD consolida su apuesta por la rehabilitación y el ahorro de recursos bajo los criterios de sostenibilidad de la Agenda 2030.
En el plano exterior, el Premio FAD Internacional en su 13.ª edición ha reconocido al proyecto Abby Kortrijk en Bélgica, desarrollado conjuntamente por Barozzi Veiga y Tab Architects. El jurado, presidido por Jacob Van Rijs, ha ensalzado una intervención sutil y precisa sobre una estructura preexistente, potenciando su identidad y estableciendo un diálogo medido entre pasado y presente.
Por último, el Premio FAD de Pensamiento y Crítica se ha concedido ex aequo a las obras Flotando en Litio, de Marina Otero, por su rigor contra los efectos del extractivismo, y a Hacia la ecomorfología. Entre la utopía y la realidad, un tratado teórico de Anna Bofill escrito en los años 70 y rescatado de forma anticipatoria por la editora Ana Gilsanz. Los estudiantes también han tenido su espacio en los Premios Habitàcola, donde el proyecto (DES)BORDE de Sara Gómez Montolio (ESDI) se ha alzado con el triunfo, mientras que la ETSAM ha recibido el Premio al Centro Educativo.






























