La Comisión Europea presentó el 27 de octubre su Marco de la UE para la Resiliencia Climática, tras un verano en el que las olas de calor causaron daños estimados en 113.000 millones de euros, según recoge la Federación de la Industria Europea de la Construcción (FIEC). En paralelo, la Comisión de Empleo del Parlamento Europeo ha publicado un borrador de informe que pide una directiva específica frente al estrés térmico laboral, un riesgo que afecta de lleno a la construcción.
La Unión Europea mueve ficha en dos frentes que tocan directamente al sector de la construcción: la adaptación de Europa a los riesgos climáticos y la protección de los trabajadores frente a las temperaturas extremas. Por un lado, la Comisión Europea (CE) presentó el pasado 27 de octubre su Marco de la UE para la Resiliencia Climática, destinado a reforzar la capacidad de Europa para anticipar, prepararse y gestionar los riesgos climáticos. Por otro, la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (EMPL) del Parlamento Europeo ha publicado un nuevo borrador de informe sobre el efecto de las temperaturas extremas en el lugar de trabajo sobre la salud y la seguridad de los trabajadores.
Un paquete con ley, herramientas digitales y planes nacionales
El paquete de la Comisión combina una Comunicación con una propuesta de Reglamento por el que se establece una Ley Europea de Resiliencia Climática, junto a un conjunto de herramientas prácticas e iniciativas no legislativas.
El marco llega después de un verano especialmente duro. Según detalla la FIEC, solo las olas de calor causaron daños estimados en 113.000 millones de euros. Al mismo tiempo, las aseguradoras privadas cubren de media solo en torno a una cuarta parte de los daños relacionados con el clima, de modo que el resto de los costes recae en gran medida sobre los presupuestos públicos.
Solo las olas de calor del último verano causaron daños estimados en 113.000 millones de euros, y las aseguradoras privadas cubren de media una cuarta parte de los daños climáticos.
En lugar de imponer medidas de adaptación vinculantes, el marco se centra en requisitos de planificación más claros y en mejores herramientas para quienes toman las decisiones. Sus principales elementos son:
- Nuevas herramientas digitales como posible punto de partida para las decisiones de inversión, entre ellas el Visor Climático Europeo (European Climate Viewer), que permite visualizar los impactos locales de escenarios de calentamiento de 1,5 °C en 2030, 2 °C en 2050 y 3 °C en 2100.
- Planes estratégicos nacionales de resiliencia climática, en los que los Estados miembros deberán identificar con claridad a las autoridades públicas responsables de prevenir y gestionar los riesgos climáticos, y que deberán estar elaborados como muy tarde el 31 de diciembre de 2030.
- Una Alianza de Seguros Climáticos (Climate Insurance Alliance), que deberá poner en marcha un primer conjunto de medidas antes de que termine 2027.
Sin dinero nuevo: el peso recae en el próximo presupuesto europeo
El marco no prevé financiación adicional de la UE. Las inversiones en adaptación climática deberán apoyarse en el Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034, actualmente en negociación, que incluye un objetivo de destinar el 35 % del gasto al clima y al medio ambiente.
La Comisión no prevé financiación adicional: las inversiones en adaptación dependerán del MFP 2028-2034, que fija un objetivo del 35 % del gasto para clima y medio ambiente.
La propuesta legislativa será examinada ahora por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE. La documentación completa está disponible en la página de la Comisión Europea sobre el Marco de la UE para la Resiliencia Climática.
La Eurocámara pone el foco en el calor y el frío en el trabajo
En paralelo, la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo ha publicado un nuevo borrador de informe sobre el efecto de las temperaturas extremas en el lugar de trabajo. La ponente es Maria Ohisalo (Finlandia, Verdes/ALE).
El texto se centra en las olas de calor y en el frío extremo, y subraya que los trabajadores más afectados por las temperaturas extremas son quienes trabajan al aire libre, en sectores como la construcción.
El borrador del Parlamento Europeo insta a la Comisión a proponer una directiva para proteger a los trabajadores frente a las temperaturas extremas y el estrés térmico laboral.
El documento insiste en la necesidad de reforzar la legislación de la UE para garantizar una armonización adecuada de la protección en todos los Estados miembros, e insta a la Comisión Europea a presentar una propuesta de Directiva sobre la protección de los trabajadores frente a temperaturas extremas y estrés térmico laboral. El borrador se debatirá en la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales el próximo 10 de noviembre.



