La evolución de la demanda de cemento en España ha experimentado un notable cambio de rasante en el periodo estival. Tras completar un primer semestre con aumentos sólidos, los datos del mercado nacional reflejan una clara desaceleración provocada por las caídas en la actividad durante julio y agosto, lo que recorta las expectativas del sector para el conjunto del año.
Moderación tras el balance estival
El consumo de cemento en España alcanzó los 11.017.485 toneladas durante los primeros ocho meses de 2026, una cifra que representa un incremento del 4,7 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Aunque el volumen acumulado se mantiene en positivo, este resultado supone una pérdida de 2,8 puntos porcentuales en la tasa de crecimiento respecto a los datos registrados al término del primer semestre, cuando el impulso alcanzaba el 7,2 %.
El retroceso del consumo en julio (-1,6 %) y agosto (-5,2 %) restó más de 86.000 toneladas respecto al verano de 2025.
Esta ralentización se debe de forma directa al comportamiento de la demanda durante los dos meses estivales. En julio, el consumo cayó un 1,6 % interanual hasta situarse en 1.535.261 toneladas, mientras que en agosto el descenso se acentuó hasta el 5,2 %, registrando un volumen absoluto de 1.126.614 toneladas. En conjunto, el mercado nacional cedió más de 86.000 toneladas en comparación con los mismos meses de 2025.
Oficemen prevé un cierre de año más austero
Las estimaciones de la patronal cementera Oficemen apuntan a que esta tendencia a la baja no se limitará al periodo veraniego. Según explica Elena Guede, directora general de la entidad, los datos responden a la moderación prevista para la segunda mitad del ejercicio. Desde la asociación prevén que la desaceleración se intensifique en los meses restantes, proyectando que el crecimiento acumulado al cierre del año se sitúe en el entorno del 2 %.
La patronal proyecta que la desaceleración de la edificación y la obra civil reduzca el crecimiento acumulado al 2 % al cierre de 2026.
En lo relativo al año móvil —que contempla el periodo entre septiembre de 2025 y agosto de 2026—, el consumo nacional totalizó 17.151.602 toneladas, lo que supone un avance interanual del 9,0 % (1,4 millones de toneladas más). No obstante, este indicador también evidencia el freno del sector, al perder cuatro puntos porcentuales respecto a la tasa del 13 % que marcaba a finales de junio.
Caída continuada del comercio exterior
Por su parte, el sector exterior sigue arrojando balances negativos para la industria cementera española. Entre enero y agosto, las exportaciones conjuntas de cemento y clínker disminuyeron un 15,2 %, sumando un total de 2.640.910 toneladas. Este volumen implica una pérdida acumulada de 472.327 toneladas frente a los ocho primeros meses de 2025.
Las ventas al exterior cayeron un 13,3 % en julio y un 22,4 % en agosto, perdiendo 146.500 toneladas en los mercados internacionales.
El comportamiento durante los meses estivales profundizó este declive en las ventas internacionales. En julio, las exportaciones descendieron un 13,3 %, mientras que en agosto la contracción alcanzó el 22,4 %, sumando una pérdida de casi 146.500 toneladas vendidas en el exterior durante ambos meses en comparación con el verano precedente. En el acumulado del año móvil, las exportaciones caen un 17,1 %, situándose en 4.025.007 toneladas.



