La falta de relevo generacional y el desconocimiento de las salidas profesionales entre los jóvenes de Bachillerato y Formación Profesional son dos de los grandes desafíos que afronta el sector constructor. Con el objetivo de revertir esta situación de raíz, el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) ha consolidado El Gran Concurso del Hormigón. Una iniciativa educativa e innovadora que ya ha acercado la profesión a más de 15.000 estudiantes de todo el país a través de la experimentación directa con uno de los materiales constructivos más universales.
Lo que comenzó en el año 2024 como un proyecto piloto y pionero, desarrollado exclusivamente por el Colegio Oficial de Arquitectos Técnicos de Navarra, se ha transformado en apenas dos años en una de las mayores acciones de divulgación de la profesión en España. Tras una primera fase de carácter provincial, el certamen se expandió a 11 provincias y, actualmente, ya cuenta con la implicación de 31 provincias y más de 1.000 centros educativos.
El concurso ha pasado de ser una experiencia piloto en Navarra en 2024 a implantarse en 31 provincias y más de 1.000 centros educativos de toda España.
Esta progresión responde a una necesidad imperativa del sector. Según detalla Alfredo Sanz, presidente del CGATE, existe una realidad compleja que el colectivo debe afrontar: «Muchos jóvenes llegan a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) sin haber oído hablar de la Arquitectura Técnica o sin conocer realmente en qué consiste nuestro trabajo». Por ello, el concurso no busca únicamente captar alumnos para las escuelas universitarias, sino dar una visibilidad real a una profesión que resulta imprescindible para la edificación, la rehabilitación, la sostenibilidad y la transformación urbana.
Aprendizaje activo frente a las charlas magistrales
Frente a las tradicionales sesiones informativas de carácter pasivo, el certamen aboga por una metodología basada firmemente en la práctica y el aprendizaje activo. Ramón Lakuntza, secretario técnico-gerente del Colegio de Arquitectos Técnicos de Navarra y promotor original de la idea, defiende que «los jóvenes aprenden cuando participan, cuando experimentan y cuando se sienten protagonistas». La propuesta pedagógica reta a los alumnos a diseñar y fabricar una mezcla de hormigón capaz de alcanzar la máxima resistencia posible.
Para lograrlo, los equipos estudiantiles se ven obligados a investigar, analizar componentes, realizar cálculos matemáticos y ensayar proporciones, comprendiendo de forma empírica los fundamentos científicos que determinan el comportamiento del material.
Los estudiantes compiten diseñando y fabricando una mezcla de hormigón para lograr la máxima resistencia mediante el cálculo y el ensayo.
Esta fórmula ha tenido una acogida excelente por parte del profesorado de los centros de Bachillerato y FP. Los docentes han integrado el concurso como una herramienta motivadora para trabajar de manera transversal asignaturas y contenidos vinculados a la física, la química, las matemáticas, la tecnología y la sostenibilidad.
Descubrir la ciencia oculta en un material cotidiano
El hormigón nos rodea en el día a día a través de carreteras, puentes, colegios, viviendas y hospitales. Sin embargo, sigue siendo un gran desconocido para el ciudadano medio. A lo largo de la competición, los jóvenes rompen esa barrera conceptual y se introducen en nociones técnicas complejas como la dosificación, la relación agua-cemento, y los procesos críticos de amasado, vibrado y curado.
Asimismo, el certamen no se limita a las competencias puramente técnicas o científicas. El CGATE y los colegios provinciales buscan potenciar habilidades blandas (soft skills) altamente demandadas en el mercado laboral contemporáneo, tales como la organización, la coordinación interna y la capacidad de trabajo colectivo en equipo.
Paralelamente al desafío de resistencia, se convoca un concurso de creatividad que complementa la visión técnica. «Queríamos demostrar que la Arquitectura Técnica no es únicamente cálculo o construcción; también existe una dimensión creativa, comunicativa e innovadora», subraya Lakuntza al respecto de las propuestas que reciben anualmente.
Una profesión con pleno empleo ante los retos del parque edificado
Los resultados de estas ediciones confirman que la iniciativa ayuda a posicionar la carrera como una alternativa real de futuro. Durante las fases del concurso, los participantes reciben orientación sobre las salidas laborales, visitan las sedes de los Colegios Oficiales y participan en jornadas de puertas abiertas.
El sector de la edificación demanda con urgencia profesionales cualificados en áreas como la rehabilitación energética y la digitalización.
Desde el punto de vista del empleo, la situación de la profesión es extraordinariamente positiva debido a la falta de perfiles técnicos cualificados. El presidente del CGATE concluye recordando que los arquitectos técnicos son figuras transversales en todo el ciclo de vida de los edificios. El mercado actual exige incorporar profesionales para cubrir puestos clave en la dirección de ejecución de obra, la rehabilitación energética, el control de calidad, la gestión de la sostenibilidad y la digitalización de los procesos constructivos.








