La vivienda asequible se ha convertido en una de las principales preocupaciones estructurales en la Unión Europea. El aumento sostenido de los precios de compra, el encarecimiento de los alquileres y la escalada de los costes de construcción han tensionado el acceso a la vivienda, afectando de forma directa a familias, jóvenes y trabajadores, y generando impactos sociales y territoriales de gran alcance.
En este contexto, la Comisión Europea ha presentado el European Affordable Housing Plan, un paquete de medidas que marca un primer paso hacia una actuación coordinada a escala europea, en colaboración con los Estados miembros y las ciudades, principales administraciones que afrontan día a día los efectos de la escasez de vivienda.
Tal y como subrayó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en su discurso sobre el Estado de la Unión 2025,
la vivienda ha dejado de ser para muchos europeos un espacio de seguridad y pertenencia para convertirse en una fuente de incertidumbre económica.
Un diagnóstico basado en datos
Las cifras que acompañan al plan reflejan la dimensión del problema:
- El precio de la vivienda ha aumentado un 60 % en la UE desde 2013, un crecimiento claramente superior al de los ingresos de los hogares.
- Los alquileres medios han crecido un 20 %, con incrementos aún mayores en los nuevos contratos.
- Los permisos de construcción residencial han caído alrededor de un 20 % desde 2021, evidenciando una contracción de la oferta.
- El 20 % del parque de viviendas permanece desocupado, lo que apunta a desequilibrios estructurales del mercado.
A estos factores se suma una caída significativa de la inversión en oferta de vivienda durante la última década, en un contexto marcado por el aumento de los costes de construcción, la escasez de mano de obra cualificada, déficits de innovación y una elevada carga administrativa.
Impulsar la oferta: productividad, innovación y simplificación administrativa
Uno de los ejes centrales del plan es el refuerzo de la capacidad productiva del sector de la construcción. Para ello, la Comisión plantea una Estrategia Europea para la Construcción de Vivienda, orientada a:
- Promover materiales y métodos avanzados, como la construcción industrializada, modular y offsite.
- Impulsar la digitalización para mejorar la eficiencia en el uso de recursos y reducir costes.
- Incrementar la productividad del sector sin comprometer la calidad arquitectónica ni los estándares ambientales.
En paralelo, se propone un paquete de simplificación normativa destinado a reducir la burocracia, acelerar los procesos de concesión de licencias y rehabilitación y mejorar la eficiencia económica de los proyectos residenciales.
El objetivo es claro: aumentar la producción de vivienda de forma más rápida, eficiente y asequible, alineando costes, plazos y calidad.
Vivienda asequible, sostenible y de calidad
El plan vincula de manera explícita la asequibilidad con la sostenibilidad y la calidad constructiva. Las nuevas promociones deberán apoyarse en soluciones constructivas innovadoras, que permitan reducir el impacto ambiental y garantizar edificios duraderos y de alto rendimiento, en coherencia con los principios del New European Bauhaus.
Esta aproximación refuerza el papel del sector de la construcción como actor clave en la transición ecológica, evitando que la reducción de costes se traduzca en una pérdida de calidad urbana o arquitectónica.
Movilizar inversión y activar reformas estructurales
El segundo gran bloque del plan se centra en la financiación y las reformas de mercado. La Comisión propone:
- La creación de una Plataforma Paneuropea de Inversión, en colaboración con el Banco Europeo de Inversiones, bancos nacionales y regionales de promoción y otras instituciones financieras internacionales.
- La revisión de las normas de ayudas de Estado, para permitir un apoyo público más rápido y sencillo a proyectos de vivienda social y asequible, sin necesidad de autorización previa de la Comisión.
En paralelo, se plantea abordar de forma directa algunos de los factores que presionan el mercado:
- Una nueva iniciativa legislativa sobre alquileres de corta duración, orientada a mitigar su impacto en zonas con fuerte estrés residencial.
- Medidas para identificar comportamientos especulativos y mejorar la transparencia del mercado de la vivienda.
- El impulso de reformas estructurales en los Estados miembros, especialmente en planificación territorial, vivienda social y fiscalidad, con el fin de reducir complejidades y ampliar la oferta.
Proteger a los colectivos más afectados
El plan incorpora una dimensión social explícita, con actuaciones dirigidas a los colectivos más vulnerables:
- Vivienda para jóvenes, mediante la movilización de inversión en residencias de estudiantes y modelos habitacionales innovadores, con especial atención a jóvenes procedentes de entornos desfavorecidos.
- Prevención y abordaje del sinhogarismo, ampliando el parque de vivienda social y los mecanismos de apoyo a personas en situación de vulnerabilidad.
Cifras clave de inversión: el peso económico del plan
El componente financiero es uno de los elementos más relevantes del European Affordable Housing Plan:
- En el actual marco financiero plurianual (MFF), la UE ha movilizado más de 43.000 millones de euros en inversiones en vivienda social, asequible y sostenible.
- A través de InvestEU, se prevé movilizar 10.000 millones de euros adicionales en 2026 y 2027.
- Al menos 1.500 millones de euros procederán de propuestas de los Estados miembros y regiones para la reprogramación de fondos de cohesión en la revisión intermedia.
- El Fondo Social para el Clima aportará financiación complementaria.
- Los bancos nacionales y regionales de promoción y otras instituciones aspiran a movilizar hasta 375.000 millones de euros en inversión en vivienda de aquí a 2029.
Además, la Comisión anticipa que el próximo presupuesto europeo a largo plazo (2028-2034) abrirá nuevas posibilidades de financiación para reforzar estas políticas.
Un marco europeo con impacto directo en el sector
Aunque la vivienda sigue siendo una competencia fundamentalmente nacional y local, el Plan Europeo de Vivienda Asequible introduce un marco de acción coordinado que tendrá efectos directos sobre la inversión, la regulación y la actividad constructiva en los próximos años.
Para el sector de la construcción, el plan supone una oportunidad para escalar la industrialización, acelerar la innovación y participar en programas de inversión de gran volumen, en un contexto en el que la vivienda vuelve a situarse en el centro de la agenda política europea como infraestructura social estratégica.
Otros artículos publicados en Construnews














