Por Francisco Diéguez Director del ITeC España se enfrenta a un momento crítico en el sector de la construcción, marcado por una emergencia habitacional que, de no resolverse en los próximos años, podría derivar en tensiones sociales que favorezcan opciones políticas populistas y antisistema. La falta de vivienda asequible es un problema estructural que arrastramos desde hace más de una década, con un déficit estimado en 50.000 viviendas anuales.
Tras el colapso del sector en 2008, España ha construido vivienda muy por debajo de las medias europeas. Europa ha llegado a producir 4,1 viviendas de nueva planta por cada mil habitantes y en los momentos más complicados no ha bajado el ritmo por debajo de las 3,2. España consiguió entregar 2,0 en 2024. Este déficit histórico en la construcción de nuevas viviendas se ve agravado por un crecimiento demográfico sostenido, impulsado principalmente por la inmigración y por una transformación en la estructura de los hogares. Cada vez hay más familias monoparentales, menos hijos por familia y un aumento significativo de hogares unifamiliares, lo que incrementa la demanda de nuevas viviendas.
Más allá de la vivienda, las infraestructuras de transporte también requieren una renovación profunda. Si bien desde los primeros años de la democracia hasta la primera década del siglo XXI se realizaron grandes inversiones que posicionaron a España al nivel de los países más avanzados de Europa, la crisis financiera de finales de la década pasada detuvo en seco este desarrollo. Actualmente, resulta imprescindible impulsar un plan de mejora y modernización, especialmente centrado en el transporte ferroviario de cercanías y en las infraestructuras de gestión del agua y de la energía. La necesaria adaptación a los retos del cambio climático exige inversiones que garanticen resiliencia y sostenibilidad en el largo plazo.
Uno de los principales obstáculos para la reactivación del sector es la escasez de mano de obra especializada. Las profesiones vinculadas a la construcción no generan interés entre los jóvenes, lo que complica la ejecución de proyectos con la calidad requerida. Además, la construcción ha sido históricamente el sector con menor avance en productividad en el último siglo, superado incluso por la agricultura.
Ante esta situación, el sector de la construcción debe abrazar un cambio de paradigma basado en la digitalización, la sostenibilidad y la innovación. La industrialización de la construcción se perfila como la única vía viable para aumentar la productividad, reducir los tiempos de ejecución y garantizar una edificación más eficiente y sostenible. La industrialización la debemos entender no solo como la construcción en fábricas de los componentes que se ensamblan en obra, sino también como la mejora de todos los procesos que afectan al ciclo de vida de las construcciones. En este aspecto, la digitalización del sector es una necesidad imperiosa sin la que no se pueden alcanzar los ambiciosos objetivos planteados.
Las administraciones públicas tienen la oportunidad de liderar la transformación. El sector necesita un plan de reconversión que corrija la actual deriva hacia la precariedad y el encarecimiento de la vivienda. La gran mayoría de pequeñas empresas que conforman el tejido empresarial no deberían quedar fuera de ese futuro que requiere mayores dosis de tecnología e industrialización. El riesgo de no actuar ya no es tan solo el estancamiento productivo del sector, sino que se trasmita al resto de la economía y la sociedad.
La fundación ITeC está comprometida con la mejora del sector desde su nacimiento en 1978. Nació con la firme voluntad de ser un puntal en la mejora de la calidad de nuestras construcciones.
Después vinieron nuestros primeros pinitos en el campo de la digitalización, a finales de los años 80 (cuando el uso de la informática era incipiente en España), con nuestro primer software de gestión de proyectos y obras desarrollado para las obras de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Fue en el año 2004, cuando publicamos los primeros datos ambientales (emisiones de CO₂) de las partidas de obra de nuestro banco de datos BEDEC. Hace ya más de 20 años. Siempre por delante del sector, intentando impulsar la mejora del sector y abriendo camino.
Hoy seguimos volcados en la digitalización y la sostenibilidad y apostamos por la innovación de los procesos y sistemas constructivos. Ya hace años que impulsamos la filosofía Lean aplicada a la construcción como método de mejorar la eficiencia de los procesos.
Desde 2024 impulsamos el Barcelona ConTech Hub un espacio de encuentro de Start-ups del sector de la construcción (ya tenemos más de 30 adheridas) y las empresas consolidadas del sector que tienen la voluntad de innovar. Solo mediante el trabajo colaborativo de unas y otras haremos progresar al sector de la construcción. Y todo este trabajo no lo hacemos solos. Contamos con un Patronato muy representativo del sector y con un consejo asesor en el que más de 50 instituciones (mitad públicas, mitad privadas) aportan su conocimiento y experiencia para enfocar mejor nuestras acciones y propuestas. Por ejemplo, a través de las acciones de la Comisión Construimos el Futuro, en donde debatimos desde hace años sobre cómo debe ser este cambio de paradigma. Temas como el BIM (tema inicial de trabajo de la comisión), la contratación pública (buenas prácticas y contratación colaborativa) o la industrialización, son objeto de trabajo de esta comisión.
