Contenidos
- La compañía presenta en Rebuild nuevas soluciones robotizadas para la consolidación del terreno, en un contexto marcado por la incertidumbre del sector.
- ¿Cómo está afectando el cambio climático a vuestro ámbito de actividad?
- ¿Qué tipo de soluciones desarrolla Geosec en este contexto?
- ¿Cómo ha evolucionado la aceptación de estas tecnologías en el sector?
- ¿Qué novedades presentáis en Rebuild?
- ¿Qué implica esta robotización en términos de seguridad y modelo productivo?
- ¿Cómo os afectan las normativas actuales?
- ¿Qué papel juegan la trazabilidad y la sostenibilidad en vuestro trabajo?
- ¿La industrialización está transformando también vuestro subsector?
- ¿Cómo ves el momento actual del sector?
- ¿Y el futuro inmediato?
La compañía presenta en Rebuild nuevas soluciones robotizadas para la consolidación del terreno, en un contexto marcado por la incertidumbre del sector.
El incremento de episodios climáticos extremos está comenzando a tener un impacto directo en la estabilidad de edificios e infraestructuras en toda Europa. Así lo explica Marcos Leal Menendez, Country Manager Director Spain & United Kingdom de Geosec, en esta entrevista para Construnews, en la que señala que las lluvias intensas y periodos prolongados de sequía están acelerando los movimientos del terreno y generando nuevas patologías estructurales.
En este contexto, la compañía especializada en soluciones de consolidación del terreno mediante tecnologías no invasivas refuerza su apuesta por la innovación con sistemas automatizados y procesos industrializados. Entre ellos destaca la robotización de la ejecución de micropilotes, que permite mejorar la seguridad, reducir tiempos de intervención y optimizar los recursos en obra.
¿Cómo está afectando el cambio climático a vuestro ámbito de actividad?
El impacto ya no es una hipótesis, es una realidad operativa en nuestro día a día. Estamos observando cómo los patrones climáticos se han vuelto mucho más extremos y, sobre todo, impredecibles. Pasamos de episodios de lluvias muy intensas en periodos muy cortos a fases prolongadas de sequía, y ese contraste es especialmente agresivo para el terreno.
El suelo es un elemento vivo, cambia constantemente en función de su contenido de agua, de las cargas que soporta y de las condiciones ambientales. Cuando se producen estos extremos, el terreno se dilata, se contrae, pierde cohesión o se recompacta de forma irregular, y eso acaba trasladándose directamente a las estructuras. Estamos hablando de movimientos que pueden afectar tanto a una vivienda unifamiliar como a infraestructuras críticas como carreteras, puentes o aeropuertos.
Además, esto no es algo local. Lo estamos viendo en España, pero también en Francia, en Reino Unido o en el norte de Europa. En algunos países, incluso, las aseguradoras ya están asumiendo costes millonarios derivados de estos problemas. Es un cambio estructural que el sector todavía está asimilando.
¿Qué tipo de soluciones desarrolla Geosec en este contexto?
Nosotros trabajamos en un nicho muy concreto, pero cada vez más estratégico: la consolidación del terreno. Nuestro enfoque se basa en tecnologías mínimamente invasivas, como las inyecciones de resinas expansivas o los micropilotes.
La clave está en intervenir directamente sobre el terreno sin necesidad de demoler o realizar grandes actuaciones. Esto nos permite actuar con rapidez, reducir costes y, sobre todo, minimizar el impacto sobre el edificio o la infraestructura. En muchos casos, podemos intervenir sin interrumpir la actividad, lo cual es fundamental en entornos como hospitales, hoteles o infraestructuras en uso.
Lo que estamos viendo es que este tipo de soluciones, que antes se consideraban muy específicas, están ganando protagonismo porque responden mejor a los retos actuales del sector.
¿Cómo ha evolucionado la aceptación de estas tecnologías en el sector?
Ha sido una evolución progresiva, pero muy significativa. En los inicios, el sector técnico era bastante reticente, principalmente porque se trataba de soluciones que no encajaban del todo en los modelos tradicionales de cálculo o de proyecto. Había cierta dificultad para anticipar resultados con la precisión que exige la ingeniería convencional.
Sin embargo, con el paso de los años, se ha generado un histórico muy sólido de intervenciones exitosas. Estamos hablando de más de tres décadas de aplicación en edificación, con miles de casos documentados. Eso ha cambiado completamente la percepción.
Hoy en día, no solo se aceptan, sino que en muchos casos se priorizan, porque ofrecen ventajas claras en términos de rapidez, coste y menor impacto.
Impacto del cambio climático: Los fenómenos extremos están incrementando los problemas de estabilidad del terreno en edificios e infraestructuras en toda Europa.
¿Qué novedades presentáis en Rebuild?
En esta edición presentamos un avance muy importante en la línea de industrialización del proceso: la robotización de la ejecución de micropilotes. Se trata de una máquina que automatiza prácticamente toda la operación, desde la perforación hasta la instalación.
Estamos hablando de una capacidad de producción muy elevada, con decenas de micropilotes al día y profundidades considerables. Pero más allá de la productividad, lo relevante es el cambio de paradigma: pasamos de un proceso manual a uno automatizado, más seguro, más preciso y más controlado.
¿Qué implica esta robotización en términos de seguridad y modelo productivo?
Implica mucho. Por un lado, reduces de forma drástica la exposición de los operarios a situaciones de riesgo, ya que muchas de las tareas se realizan de forma remota o automatizada. Esto tiene un impacto directo en la seguridad laboral, que es uno de los grandes retos del sector.
Por otro lado, introduces una lógica industrial en un ámbito que tradicionalmente ha sido muy manual. Esto significa mayor repetibilidad, mayor control de calidad y mayor eficiencia. En definitiva, es un paso hacia un modelo constructivo más avanzado.
¿Cómo os afectan las normativas actuales?
Las normativas están evolucionando, y en general lo hacen en una dirección positiva. Están muy centradas en la seguridad, en la trazabilidad y en la justificación técnica de las soluciones. Eso obliga a las empresas a ser más rigurosas, pero también eleva el nivel del sector.
Desde el punto de vista técnico, quizá no hay cambios radicales, pero sí una mejora continua que ayuda a reducir incertidumbres. Y eso es clave en nuestro ámbito, donde la confianza técnica es fundamental.
¿Qué papel juegan la trazabilidad y la sostenibilidad en vuestro trabajo?
Cada vez es más relevante. Nosotros trabajamos con materiales que deben cumplir con estándares muy exigentes, y la trazabilidad es una parte esencial de nuestro servicio. Intentamos garantizar que todo el proceso, desde el origen del material hasta su aplicación, esté documentado y certificado.
En cuanto a sostenibilidad, nuestras soluciones ya aportan un valor importante por sí mismas, al evitar demoliciones y reducir el consumo de recursos. Pero es cierto que el sector en su conjunto está avanzando hacia una mayor exigencia en este ámbito.
¿La industrialización está transformando también vuestro subsector?
Sí, sin duda. Aunque pueda parecer que la industrialización está más asociada a la edificación, en realidad afecta a toda la cadena de valor. En nuestro caso, se traduce en automatización, en robotización y en una mayor estandarización de procesos.
Esto nos permite ser más eficientes, más competitivos y adaptarnos mejor a las necesidades del mercado. Es una evolución necesaria.
¿Cómo ves el momento actual del sector?
Lo veo con incertidumbre. Estamos en un contexto complejo, con muchos factores que influyen: la situación geopolítica, la economía, la evolución de los mercados… Todo eso genera un escenario difícil de prever.
Hay actividad, pero también muchas dudas sobre cómo evolucionará en el corto plazo.
¿Y el futuro inmediato?
El futuro inmediato plantea retos importantes. Es posible que veamos una desaceleración, especialmente si se reduce la inversión pública o los fondos europeos que han impulsado el sector en los últimos años.
También será clave ver cómo se afronta el mantenimiento de infraestructuras, que en muchos casos están envejeciendo, y cómo se aborda el problema de la vivienda. Son dos grandes ejes que marcarán la evolución del sector en los próximos años.
En cualquier caso, lo que está claro es que el sector tendrá que adaptarse a un entorno más exigente, donde la eficiencia, la innovación y la capacidad de respuesta serán determinantes.
Innovación en procesos: La robotización de micropilotes permite automatizar intervenciones, reducir riesgos laborales y mejorar la eficiencia en obra.














