La reforma de la normativa del Certificado de Eficiencia Energética de los Edificios (CEE), actualmente en revisión por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha reactivado el debate técnico sobre el papel que debe desempeñar esta herramienta en el mercado inmobiliario y en la estrategia de descarbonización del parque edificado.
La actualización busca alinearse con la nueva Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), que refuerza la función del certificado como palanca para la rehabilitación energética y como instrumento de transparencia. En España, el contexto es especialmente crítico: más del 80 % del parque edificado cuenta con calificaciones E, F o G, lo que evidencia un amplio margen de mejora en términos de consumo y emisiones.
El RD 659/2025 y la nueva fase normativa del CEE
El Real Decreto 659/2025, de 22 de julio, publicado en el Boletín Oficial del Estado, modifica el Real Decreto 390/2021, que regula el procedimiento básico de certificación energética en España. La reforma introduce ajustes estructurales orientados a reforzar la calidad técnica del sistema, el control administrativo y su alineación con el marco europeo.
El nuevo texto normativo incorpora tres modificaciones clave:
- Definición más precisa del técnico competente, estableciendo requisitos diferenciados según el tipo de certificación y la formación habilitante.
- Creación de un registro centralizado de técnicos certificadores, en el que deberán inscribirse los profesionales acreditados para poder emitir certificados energéticos.
- Refuerzo de las capacidades de control de las administraciones territoriales, que podrán intensificar verificaciones, inspecciones y comprobaciones periódicas.
Estos cambios buscan elevar la fiabilidad del sistema en un momento en el que el CEE ha adquirido un peso creciente no solo en operaciones de compraventa y alquiler, sino también como documento de referencia para ayudas públicas, deducciones fiscales y mecanismos como los Certificados de Ahorro Energético (CAE).
La reforma normativa se enmarca, además, en el proceso de adaptación española a la nueva EPBD. En esta línea, el MITECO ha abierto consultas públicas previas para:
- Modificar nuevamente el procedimiento básico del CEE.
- Revisar el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), regulado por el RD 36/2023.
Acceso al formulario de pública oficial (sistema CAE)
Andimat: demanda energética y confort como prioridad
En este escenario, la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes (Andimat) ha trasladado al MITECO sus propuestas de mejora.
La entidad defiende que el certificado evolucione hacia un modelo más centrado en la reducción de la demanda energética y en el confort real del usuario, en lugar de priorizar indicadores complejos como la energía primaria no renovable o las emisiones de CO₂, difíciles de interpretar para el ciudadano.
La asociación propone incorporar un indicador de confort pasivo, que permita visualizar de forma sencilla la capacidad de una vivienda para mantener temperaturas adecuadas gracias a su envolvente térmica —aislamiento en fachadas, cubiertas y cerramientos— reduciendo la necesidad de sistemas activos.
Asimismo, considera que los nuevos indicadores europeos, como el Potencial de Calentamiento Global, deberían integrarse en informes técnicos detallados, sin sobrecargar el documento principal destinado al usuario final.
Refuerzo del control y credibilidad del sistema
Otro de los ejes planteados por Andimat es el fortalecimiento de los mecanismos de inspección y verificación. Dado que el CEE se ha convertido en documento clave para acceder a ayudas públicas, certificados de ahorro energético y deducciones fiscales, la asociación reclama más controles estadísticos, inspecciones efectivas y un régimen sancionador que garantice la fiabilidad del sistema.
La revisión normativa coincide con un momento de transformación más amplio del sector. Instituciones como el IDAE han señalado la necesidad de mejorar la calidad técnica de los certificados y su utilidad como herramienta de planificación. Por su parte, organizaciones profesionales han advertido sobre la heterogeneidad en los criterios de emisión y la disparidad en la calidad de los informes.
Desde el ámbito europeo, la implementación de la EPBD introduce la futura creación de una base de datos nacional de edificios, lo que exige que el CEE sea robusto, comparable y verificable.
Más allá de la etiqueta
La revisión del Certificado de Eficiencia Energética abre una cuestión de fondo: ¿debe ser un documento técnico exhaustivo o una herramienta pedagógica orientada a la toma de decisiones?
La incorporación de indicadores vinculados al confort y a la demanda energética puede reforzar su dimensión práctica, mientras que el fortalecimiento de los controles resulta imprescindible para consolidar su credibilidad.
En un parque inmobiliario envejecido y con amplias necesidades de rehabilitación, el certificado energético deja de ser una mera exigencia normativa para convertirse en un instrumento estratégico capaz de movilizar inversión, orientar políticas públicas y trasladar señales claras al mercado sobre el valor real de la eficiencia energética.
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