El nuevo plan deberá integrar una visión integral y coordinada del sector, abordando desde el diagnóstico energético del parque inmobiliario hasta la activación de la demanda ciudadana, con un marco financiero estable y mecanismos de gobernanza participativa
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ya trabaja en el borrador del Plan Nacional de Renovación de Edificios (PNRE), el nuevo documento de planificación que deberá guiar la rehabilitación energética del parque edificado en España. Este plan sustituirá a la ERESEE 2020 y deberá presentarse a la Comisión Europea antes de finalizar 2025.
El PNRE nace en el contexto de la reciente actualización de la Directiva europea sobre eficiencia energética de los edificios (EPBD), aprobada en 2024. Esta exige a los Estados miembros definir planes que garanticen un parque inmobiliario de emisiones casi nulas para 2050. España, donde más del 85 por ciento de los edificios son ineficientes, afronta este desafío con una tasa de renovación inferior al 2 por ciento anual.
El Consejo para la Edificación Sostenible en España (GBCE) ha publicado un documento de recomendaciones para que el PNRE no solo cumpla los objetivos marcados por Europa, sino que sirva como herramienta real de transformación del sector. Entre las prioridades señaladas destacan: la creación de una base de datos nacional de edificios, la definición de normas mínimas de eficiencia energética, una hoja de ruta clara con hitos a 2030 y 2035, y una estrategia para activar la demanda de renovación mediante ventanillas únicas, incentivos y garantías de calidad.
Las recomendaciones también abogan por una gobernanza multinivel que integre a administraciones autonómicas y locales, y por establecer un marco financiero sólido, que combine inversión pública y mecanismos innovadores de financiación privada. Se insiste además en la necesidad de priorizar a los hogares vulnerables y de diseñar medidas que aseguren una transición justa.
Desde el GBCE, se hace hincapié en que la renovación energética del parque existente es la vía más efectiva para descarbonizar el sector de la edificación, dado que entre el 85 y el 95 por ciento de los edificios actuales seguirán en uso en 2050. El PNRE, por tanto, no solo debe ser ambicioso, sino también realista y ejecutable.
Más información: www.gbce.es