Dos edificios residenciales, ubicados en Zaragoza (28 viviendas) y Valladolid (50 viviendas), han incorporado HeatPilot, el sistema de control inteligente de calefacción y ACS desarrollado por ista, como herramienta de digitalización de sus salas de calderas. La actuación no ha implicado la sustitución de las calderas existentes, sino la optimización de su funcionamiento mediante control predictivo y análisis continuo de datos.
La mejora de la eficiencia energética en edificios existentes no siempre requiere grandes intervenciones constructivas. En muchos casos, actuar sobre la gestión y el control de las instalaciones térmicas puede generar reducciones significativas del consumo con una inversión contenida y sin afecciones estructurales.
De la regulación estática al control predictivo
En ambos casos, las instalaciones partían de esquemas tradicionales: calderas de gas con regulación básica de temperatura y sin compensación climática avanzada ni adaptación dinámica a la demanda real. Este tipo de configuración suele provocar un funcionamiento prolongado de los equipos, con arranques innecesarios y consumos superiores a los estrictamente requeridos por el edificio.
La implantación de HeatPilot introduce un algoritmo de autoaprendizaje que analiza variables como la temperatura exterior, la inercia térmica del inmueble y los patrones de consumo. A partir de estos datos, el sistema ajusta la producción térmica a la demanda efectiva, evitando sobrecalentamientos y reduciendo el uso de gas sin comprometer el confort interior.
El resultado, tras un año de funcionamiento, ha sido una reducción del 32,54 % del consumo energético en el edificio de Zaragoza (10.455 MWh menos) y del 33,34 % en el de Valladolid (32.062 MWh menos), según los datos facilitados por la compañía responsable de la tecnología.
En términos económicos, la reducción de consumo se ha traducido en un ahorro medio aproximado de 800 euros anuales por vivienda.
Impacto ambiental y eficiencia operativa
Más allá del ahorro económico, la intervención ha tenido un impacto ambiental relevante. En conjunto, ambos edificios han evitado la emisión de 8,5 toneladas anuales de CO₂, evidenciando el potencial de la digitalización de las instalaciones térmicas como medida de descarbonización de aplicación inmediata en el parque residencial existente.
“La clave está en pasar de sistemas rígidos y poco eficientes a soluciones inteligentes, que se anticipan al comportamiento del edificio y de sus usuarios. HeatPilot permite ajustar la calefacción a la demanda real, lo que se traduce en ahorro, confort y sostenibilidad”,
explica Eduardo Echarren, director Comercial de ista en España y Portugal.
Desde el punto de vista técnico, este tipo de soluciones refuerza una tendencia creciente en el sector: priorizar la optimización operativa y la gestión inteligente como primer escalón de la rehabilitación energética. Frente a intervenciones de mayor escala —como la sustitución integral de sistemas o la renovación profunda de envolventes—, la digitalización de las salas de calderas permite obtener reducciones relevantes de consumo en plazos más cortos y con menor impacto económico.
Digitalización como palanca de transición energética
En un contexto europeo orientado a la reducción de emisiones y a la mejora del rendimiento energético de los edificios existentes, la gestión inteligente de las instalaciones térmicas se consolida como una herramienta estratégica. Actuar sobre el control y la monitorización permite aprovechar mejor los sistemas ya instalados, mejorar su rendimiento estacional y reducir el consumo de combustibles fósiles mientras se planifican actuaciones de rehabilitación más profundas.
La experiencia de Zaragoza y Valladolid confirma que la digitalización de las salas de calderas puede generar mejoras inmediatas en eficiencia en el consumo de gas, estabilidad térmica y reducción de emisiones, contribuyendo de forma directa a la modernización del parque residencial.

Otras publicaciones en Construnews














