Fachadas industrializadas, BIM para rehabilitación, materiales ecoeficientes, simulación energética y gestión digital de ayudas están redefiniendo el modelo técnico de intervención en el parque edificado español.
El sector de la construcción en España vive una transformación que va más allá de la obra nueva. La rehabilitación energética, estructural y funcional del parque existente se ha convertido en el eje de actuación para alcanzar los objetivos de neutralidad climática, cohesión urbana y competitividad técnica.
La hoja de ruta está clara: la nueva Directiva Europea sobre la Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD, 2024) exigirá una reducción significativa de consumo en los inmuebles de peor rendimiento, imponiendo una etiqueta energética mínima a partir de 2030. Paralelamente, el Código Técnico de la Edificación (CTE), especialmente en su Documento Básico HE, ha endurecido los requisitos para intervenciones parciales y totales, introduciendo nuevos niveles de transmitancia térmica, control solar y demanda energética.
Frente a esta nueva exigencia normativa, la rehabilitación técnica se despliega en múltiples frentes:
– Modelos BIM específicos para rehabilitación integrando levantamientos con escáner láser, evaluación estructural no invasiva y simulaciones energéticas
– Soluciones industrializadas para envolventes, con sistemas de fachada ligera y aislamiento térmico por el exterior (SATE), compatibles con tiempos de obra reducidos
– Sistemas pasivos de mejora térmica y acústica, que integran materiales biofílicos, ventilación cruzada y control higrotérmico interior
– Integración de fotovoltaica y aerotermia, combinada con sistemas domóticos de control de consumo y confort
– Gestores energéticos de barrio y modelos de rehabilitación agrupada para reducir costes y ganar escala en zonas vulnerables
Los fondos del PRTR han permitido que muchas comunidades autónomas activen oficinas técnicas de rehabilitación, visados colegiales simplificados y plataformas digitales de tramitación de ayudas. No obstante, la ejecución aún está por debajo del ritmo necesario para cumplir los objetivos: solo se rehabilita el 0,8 por ciento del parque al año, frente al 3 por ciento exigido.
Desde el punto de vista técnico, los retos son claros: mejorar la capacitación en rehabilitación energética, fomentar la colaboración entre arquitectos, ingenieros y técnicos de obra, digitalizar los procesos de proyecto y ejecución, e impulsar la economía circular en materiales.
Las empresas que apuesten por la rehabilitación avanzada deberán adaptarse a este nuevo ecosistema: más normativo, más digital, más exigente… y más alineado con los valores de sostenibilidad, resiliencia y salud del hábitat construido.
Normativa técnica y referencias clave
- Directiva EPBD (2024) sobre eficiencia energética de edificios ver texto oficial
- Código Técnico de la Edificación (CTE), especialmente Documento Básico HE – Ahorro de energía CTE HE
- Guía para la rehabilitación energética de edificios (IDAE – MITERD)
- Plan de Rehabilitación Energética de Edificios (PREE y PREE5000)