La conservación del parque edificado deja de ser una actuación reactiva para convertirse en una inversión estratégica. Con el apoyo de herramientas digitales como el Libro del Edificio Digital, se abre una nueva etapa que combina sostenibilidad, eficiencia y creación de empleo cualificado
Por Ariadna Campins Martin, Arquitecta Técnica, coordinadora de la consultoría técnica del Cateb.
Vivimos en una época marcada por la urgencia de responder a múltiples crisis —ambientales, económicas y sociales— que evidencian la necesidad de replantear cómo utilizamos los recursos. En el sector de la edificación, se concentran algunos de los mayores retos: por un lado, el parque de edificios contribuye de forma significativa a las emisiones de CO₂ y al consumo de materias primas; por otro lado, el envejecimiento del parque residencial y el desconocimiento de sus condiciones de conservación exigen soluciones eficientes que aborden desde la sostenibilidad hasta la resiliencia.
Las directivas europeas —especialmente centradas en la transición energética y la descarbonización— sitúan a la renovación y a la gestión integral de los edificios como palancas clave de la transformación. Sin embargo, todavía predomina un modelo de mantenimiento correctivo en el sector residencial, donde la intervención se realiza cuando surgen deficiencias, en lugar de planificar medidas preventivas a largo plazo. Mientras tanto, el sector terciario ya ha apostado por sistemas de gestión y monitorización continua, optimizando costes y recursos.
El “médico del edificio”
Para que el parque residencial se beneficie de una visión estratégica a largo plazo, se hace imprescindible contar con un perfil profesional especializado, capaz de diagnosticar patologías constructivas, evaluar el comportamiento de los materiales y coordinar actuaciones en cada fase del ciclo de vida de un inmueble. Esta función se asemeja a la de un “médico de cabecera” que vigila la salud de su paciente —el edificio— y documenta cada intervención o incidencia en su historial clínico.
En edificación, ese “historial clínico” se denomina Libro del Edificio, una herramienta técnica y administrativa donde se registra la información esencial: características constructivas, pautas de uso, intervenciones realizadas, cronograma de mantenimiento y cualquier otro elemento que aporte valor para conservar y optimizar el inmueble.
El valor de lo digital
La digitalización de ese “historial clínico” multiplica las posibilidades de gestión. Con los datos organizados en una plataforma online, resulta más sencillo monitorizar consumos energéticos, programar revisiones periódicas o planificar inversiones futuras en rehabilitación. Además, este entorno digital facilita la interoperabilidad entre diferentes agentes (propietarios, administradores, técnicos especialistas, empresas de servicios) y promueve la transparencia en la toma de decisiones.
En ese contexto, la Comisión Europea ha definido el Digital Building Logbook como un instrumento esencial para fomentar la digitalización y el uso de datos en el sector de la edificación. En línea con esta perspectiva, el Libro del Edificio Digital (LED) impulsado por el Colegio de la Arquitectura Técnica de Barcelona (Cateb) ofrece una plataforma colaborativa para que los profesionales asuman un papel de liderazgo en el mantenimiento preventivo de edificios.
Un sector con gran potencial de crecimiento
Según datos de Eurostat, España figura entre los países de la Unión Europea con mayor proporción de población viviendo en inmuebles con problemas de conservación. A esto se añade un parque de casi 10 millones de edificios residenciales (INE) con una parte significativa que requiere mejoras y actualizaciones. Dichas intervenciones no solo tendrán un impacto en la calidad de vida de las personas, sino que serán decisivas para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones y de eficiencia energética que marca la UE.
Además, el marco legal nacional y autonómico está alineado con esta visión. La Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) contempla el Libro del Edificio como un documento obligatorio, mientras que varias normativas municipales y autonómicas han desarrollado ordenanzas de inspección técnica (ITE) o informes de evaluación (IEE). Ahora, la convergencia con las exigencias europeas amplía esta oportunidad: el Libro del Edificio Digital se perfila como la puerta de entrada para gestionar de forma integral la rehabilitación,el mantenimiento y la renovación de los inmuebles, y, con ello, se abre un horizonte laboral estable y en crecimiento para los profesionales de la arquitectura técnica.
Ventajas y alcance
El Libro del Edificio Digital (LED) que promueve el Cateb pone en manos de propietarios y técnicos una solución flexible y dinámica donde se integra toda la información constructiva, administrativa y jurídica de un edificio. Este repositorio permite:
- Gestionar de manera centralizada la documentación (manuales de uso, planes de mantenimiento, informes de inspección, contratos, etc).
- Planificar intervenciones y controlar costes con criterios preventivos.
- Mejorar la eficiencia energética y reducir la huella de carbono.
- Fomentar la colaboración en tiempo real entre todos los actores implicados.
El LED traslada al mundo digital la necesidad de preservar la historia de los inmuebles de forma exhaustiva, garantizando su futuro y evitando el desperdicio de recursos. Se promueve así una cultura de mantenimiento continuo que, lejos de ser un gasto, se convierte en una inversión rentable a medio y largo plazo.
Hacia una nueva cultura de la edificación
A medida que la conciencia ambiental crece y se intensifica la presión regulatoria, la implantación de modelos de gestión inteligente del mantenimiento residirá en manos de profesionales formados y de plataformas digitales eficaces. La consolidación de esta cultura del mantenimiento significará que cada edificio tendrá su “médico de cabecera”, su “historial clínico” y su planificación de cuidados a lo largo de toda su vida útil.
Se trata, en definitiva, de un cambio de paradigma en el que la rehabilitación y el mantenimiento preventivo dejan de ser actuaciones puntuales para situarse en el núcleo de la estrategia constructiva. Y en este nuevo escenario, la combinación de competencias técnicas, capacidad de liderazgo y dominio de herramientas digitales pone a la arquitectura técnica en el centro de la transformación, con un horizonte de actividad y de servicio a la sociedad que se adivina amplio y duradero.
Más información:
- Libro del Edificio Digital – Plataforma impulsada por el Cateb para la gestión integrada y colaborativa de los edificios.
“La estrategia del océano azul” (W. Chan Kim y R. Mauborgne) – Para comprender cómo generar nuevos espacios de mercado.