La estabilidad del mercado de la construcción, el impulso de la obra nueva y la rehabilitación, junto con la evolución normativa europea y nacional, configuran un escenario de crecimiento sostenido para el sector de la impermeabilización, que afronta al mismo tiempo nuevos retos técnicos, ambientales y de adaptación.
El sector de la impermeabilización cerró el ejercicio 2025 con un comportamiento positivo y con indicadores que apuntan a una continuidad del crecimiento en el corto y medio plazo, según los datos recopilados por la Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización (AIFIm). Esta evolución se produce en un contexto de dinamismo del sector de la construcción en España, favorecido por la estabilidad de los costes de construcción y el descenso de los tipos de interés, aunque persisten condicionantes estructurales relevantes, como la escasez de mano de obra cualificada.
Durante el último ejercicio, la industria de la impermeabilización ha mantenido su actividad tanto en el ámbito de la obra nueva como en la rehabilitación del parque edificado, consolidándose como un componente necesario para garantizar la correcta prestación funcional de la envolvente de los edificios. En ambos ámbitos, la impermeabilización se vincula directamente con la durabilidad de las construcciones, la reducción de patologías y la mejora del comportamiento térmico y energético.
En este sentido, desde la asociación se subraya el cambio progresivo en el enfoque técnico del sector.
“La impermeabilización ha evolucionado para convertirse en un componente estratégico de la edificación, no solo como protección frente a agentes externos, sino como una solución esencial para mejorar la eficiencia energética, la durabilidad de los edificios y avanzar en los objetivos de descarbonización”,
señala Chus Barroso, presidenta de AIFIm.
Cambios normativos y nuevas exigencias técnicas
El avance del marco regulatorio ha marcado de forma clara la agenda del sector. La aprobación por parte de la Comisión Europea del primer Plan de Trabajo del Reglamento de Productos de Construcción para el periodo 2026-2029 establece el calendario para la actualización de las normas armonizadas e introduce cambios relevantes para la industria, como la incorporación de las prestaciones ambientales de los productos, el pasaporte digital de producto y una mayor coherencia con las políticas europeas de economía circular y descarbonización.
Según este calendario, los trabajos normativos relativos a la familia de productos de impermeabilización se iniciarán previsiblemente en un plazo aproximado de dos años. Este horizonte temporal obliga al sector a anticipar una adaptación progresiva en ámbitos como la generación de información ambiental, la trazabilidad de los productos y la digitalización de los datos técnicos. En este proceso, AIFIm participa activamente en los grupos de trabajo de UNE con el objetivo de acompañar a sus empresas asociadas.
Obra nueva y rehabilitación como vectores complementarios
El crecimiento del sector de la impermeabilización se apoya actualmente en dos vectores complementarios. Por un lado, la obra nueva, impulsada por la necesidad de incrementar el parque residencial y por el desarrollo de nuevos activos en ámbitos como la logística, el sector hotelero o los centros de datos, donde las exigencias técnicas sobre la envolvente del edificio son especialmente elevadas.
Por otro, la rehabilitación del parque edificado se consolida como un mercado estructural, en línea con los objetivos de eficiencia energética y descarbonización promovidos desde las políticas europeas y nacionales. En este contexto, AIFIm ha participado en el proceso de elaboración del Plan Nacional de Renovación de Edificios (PNRE), instrumento estratégico que concreta en el ámbito estatal las directrices de la Directiva europea sobre eficiencia energética de los edificios (EPBD) y los objetivos establecidos en el PNIEC.
La renovación de los edificios permite no solo reducir el consumo energético y las emisiones asociadas, sino también mejorar el confort, la salubridad y la vida útil de los inmuebles, aspectos en los que la correcta impermeabilización resulta determinante.
Evolución de soluciones y adaptación del sector
Paralelamente, la próxima actualización del Código Técnico de la Edificación reforzará el papel de la impermeabilización en aspectos vinculados a la eficiencia energética, la seguridad y la durabilidad del parque edificado, elevando previsiblemente el nivel de exigencia técnica de los sistemas constructivos.
En este marco, el sector avanza hacia soluciones de mayor rendimiento, especialmente en el ámbito de las cubiertas, con el desarrollo de tecnologías como las cool roof, las cubiertas biosolares o las soluciones con propiedades descontaminantes. Estas soluciones permiten mejorar el comportamiento térmico de los edificios, reducir el consumo energético y contribuir a una mejor integración ambiental en el entorno urbano.
De cara a 2026, la combinación de obra nueva, rehabilitación y adaptación normativa configura un escenario de oportunidades para la industria de la impermeabilización, que deberá seguir evolucionando para responder a las nuevas demandas técnicas, ambientales y digitales del sector de la edificación.
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