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- La sala Gran Via del Hotel El Palace Barcelona acogió la primera sesión de las Architect Design Hotel Talks (ADHT), un ciclo de charlas organizado por Tasmania Comunicación en el marco de la programación oficial de Barcelona 2026, Capital Mundial de la Arquitectura. El encuentro, que contó con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, la UNESCO y la UIA, reunió a profesionales del sector en torno a una mesa redonda para analizar la evolución técnica, los desafíos normativos y la sostenibilidad en la edificación actual.
- Un recorrido por 30 años de arquitectura barcelonesa
- Código Técnico y el Análisis de Ciclo de Vida
- Sostenibilidad real versus certificaciones
- El pulso del debate: Normativa frente a la realidad constructiva
- Sostenibilidad global y el negocio de las certificaciones
- La pérdida de materialidad y el fin de los oficios
La sala Gran Via del Hotel El Palace Barcelona acogió la primera sesión de las Architect Design Hotel Talks (ADHT), un ciclo de charlas organizado por Tasmania Comunicación en el marco de la programación oficial de Barcelona 2026, Capital Mundial de la Arquitectura. El encuentro, que contó con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, la UNESCO y la UIA, reunió a profesionales del sector en torno a una mesa redonda para analizar la evolución técnica, los desafíos normativos y la sostenibilidad en la edificación actual.
Un recorrido por 30 años de arquitectura barcelonesa
La jornada comenzó con una ponencia a cargo del arquitecto barcelonés Octavi Mestre, quien repasó las últimas tres décadas de trayectoria constructiva en la capital catalana. Mestre, cuyo análisis detallado sobre la evolución de la profesión puede consultarse en el artículo publicado por Construnews, rememoró las complejidades de intervenir en el patrimonio urbano de la ciudad.
A través del ejemplo de la rehabilitación de un edificio catalogado en la Gran Vía de Barcelona, detalló cómo las exigencias de patrimonio colisionaron con normativas acústicas y de incendios, obligando a soluciones singulares como el desmontaje y recreación de molduras de yeso mediante elementos modernos de porexpan para cumplir con los aislamientos exigidos.
El arquitecto criticó la rigidez de ciertos estamentos municipales a la hora de aplicar los reglamentos, señalando que la excesiva burocratización complica el ejercicio diario de la profesión. Frente a un marco normativo que califica en ocasiones de “retorcido”, defendió recuperar la libertad técnica y la responsabilidad del arquitecto que firmaba soluciones alternativas eficaces en lugar de un mero cumplimiento formal de manuales.
La catalogación de patrimonio pasa por delante no solo de la normativa acústica, sino también de la normativa contra incendios.
Código Técnico y el Análisis de Ciclo de Vida
El debate posterior dio voz a expertos como Albert Grau (Responsable de Public Affairs de ROCKWOOL) y Florind Merkoçi (Prescriptor para Cataluña y Comunidad Valenciana de Rockfon), abriendo la discusión junto a Mestre sobre el rigor de la reglamentación española en comparación con los estándares europeos. Mientras Merkoçi señaló que el Código Técnico de la Edificación (CTE) en España adolece de un desarrollo laxo frente a los extensos manuales técnicos de países como el Reino Unido, Mestre discrepó argumentando que la presión regulatoria en el entorno nacional y en proyectos en el extranjero, como sus obras en el mercado público de Bourg-Madame o en Córcega, sigue siendo sumamente estricta.
Asimismo, Grau adelantó los próximos cambios legislativos en la edificación con la futura actualización del marco normativo. El foco, que tradicionalmente se limitaba a evaluar la fase de uso y consumo energético del inmueble, pasará a integrar de forma obligatoria el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y el Potencial de Calentamiento Global (Global Warming Potential). Este enfoque computará el impacto ambiental global, desde la extracción de las materias primas y los procesos de fabricación fabril hasta el transporte, ejecución en obra, mantenimiento y su posterior desmantelamiento o reciclaje.
Aparece el concepto análisis de ciclo de vida global warming potential para reducir el impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida.
Sostenibilidad real versus certificaciones
Uno de los puntos clave de la mesa redonda fue la confrontación entre la sostenibilidad real y el fenómeno del greenwashing. Desde el punto de vista industrial, Grau defendió que un edificio verdaderamente sostenible es aquel diseñado para resistir contingencias graves como los incendios, evitando así el impacto contaminante que supone la destrucción de materiales y la generación de residuos no reciclables en vertederos.
Por su parte, Octavi Mestre aportó una visión funcional de la sostenibilidad, priorizando la polivalencia y la resiliencia temporal de los inmuebles por encima de las etiquetas. El arquitecto criticó la compraventa de puntuaciones en organismos internacionales para la obtención de sellos como el LEED Oro, ejemplificando casos donde promotores adquirían créditos ambientales para proyectos urbanos mediante inversiones en el extranjero, mientras eludían la instalación efectiva de energías renovables o infraestructuras funcionales en el propio edificio.
El confort acústico es vital, y es de las cosas que más hemos descuidado los arquitectos por falta de formación.
El público asistente, compuesto por profesionales de la construcción, intervino alertando sobre la actual pérdida de oficios artesanales calificados en el sector, una situación que amenaza con la homogeneización y mediocridad arquitectónica si no se preserva la calidad de la ejecución material de las obras.
El pulso del debate: Normativa frente a la realidad constructiva
El encuentro evidenció un interesante contraste de visiones sobre el marco regulatorio español. Florind Merkoçi, Prescriptor para Cataluña y Comunidad Valenciana de Rockfon, apuntó a una falta de profundidad técnica en la normativa local en comparación con otros mercados internacionales: «Como fabricantes multinacionales que trabajamos en todos los países, comprobamos lo laxo que es la reglamentación en España. En el Código Técnico español hay secciones donde un solo párrafo dicta todo lo necesario para un proyecto, mientras que en Inglaterra eso mismo se despliega en manuales de cincuenta páginas específicos para colegios, hospitales u oficinas».
Por su parte, el arquitecto Octavi Mestre discrepó de esta supuesta laxitud, defendiendo que la presión regulatoria actual y los procesos burocráticos municipales añaden una enorme complejidad al diseño: «No creo que la normativa aquí sea tan permisiva. Con los proyectos que desarrollo actualmente en Francia, como el mercado público de Bourg-Madame, la exigencia es similar. El problema es que nos enfrentamos a una burocracia municipal tan retorcida para ‘curarse en salud’ que hace muy complicado trabajar. Tramitamos informes de viabilidad de más de mil páginas que luego no se revisan, exigiéndonos en su lugar croquis tradicionales en papel».
Sostenibilidad global y el negocio de las certificaciones
La mesa redonda también abordó el impacto de la próxima actualización de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios, que introducirá obligatoriamente el Análisis de Ciclo de Vida (ACV). Albert Grau, Responsable de Public Affairs de ROCKWOOL, detalló las implicaciones de este cambio de paradigma normativo: «El Código Técnico va a introducir el potencial de calentamiento global. Si antes solo se medía la energía consumida en la fase de uso, ahora se auditarán las emisiones de todo el proceso: desde la extracción de materiales y la fabricación, hasta el transporte, mantenimiento y posterior desmontaje del edificio. Además, la seguridad contra incendios es clave para la sostenibilidad real; un edificio que se quema genera un impacto ambiental devastador en aguas, aire y vertederos».
El confort acústico es vital, y es de las cosas que más hemos descuidado los arquitectos por falta de formación.
Frente a la proliferación de sellos ecológicos, Mestre alertó contra las prácticas de greenwashing y defendió que la sostenibilidad real radica en la polivalencia funcional y la adaptabilidad de los espacios a lo largo del tiempo: «Para mí, un edificio sostenible es aquel que se usa la mayor cantidad de horas al día y cuyo cambio de uso resulta económico; que sea escuela de día, club social por la tarde y dormitorio de emergencia de noche. Las certificaciones internacionales a veces se convierten en un mercado: he vivido proyectos en Barcelona donde el promotor esquivaba la instalación de placas solares pero gastaba más de medio millón de euros comprando puntos en el Banco Mundial para obtener el sello LEED Oro en rehabilitación».
La pérdida de materialidad y el fin de los oficios
Finalmente, a raíz de las intervenciones del público asistente, los ponentes coincidieron en que el exceso de regulación no se traduce necesariamente en una mayor calidad constructiva, alertando sobre la crisis que sufre la mano de obra calificada en el sector: «La gente cree erróneamente que a más normas, mejor construiremos. Hoy vemos una preocupante pérdida de los oficios artesanales tradicionales: faltan paletas y estucadores capaces de ejecutar técnicas de calidad. En la arquitectura conviven el espíritu y la materialidad; si las empresas promotoras se gestionan exclusivamente mediante tablas de Excel por economistas que solo ven números, se pierde la capacidad de emocionar. Y si no hay arquitectura para emocionar, sencillamente no se debería hacer».
La sesión inaugural de las ADHT analizó el encarecimiento y la excesiva burocratización del sector impulsados por las normativas técnicas. Los ponentes concluyeron que el futuro estándar sostenible debe priorizar el Análisis de Ciclo de Vida material y la flexibilidad de uso de los edificios, evitando caer en la compra de certificaciones ambientales cosméticas.
Un certificado LEED Oro puede exigir la compra de créditos externos en el Banco Mundial a razón de 10.000€ por punto, costando hasta 540.000€.




















