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Construcción¿Y eso del “Lean” qué es?

¿Y eso del “Lean” qué es?

Lean es una filosofía que promueve una manera de trabajar eficiente

Mercè Rius Almoyner, arquitecta técnica

Muy a menudo, cuando alguien me pregunta a qué me dedico y le digo que entre otras actividades me dedico a la divulgación y a Lean Comunicación, la pregunta habitual es “¿y eso del “liin” qué es?”. Para complicar más la respuesta, hay qie indicar que se escribe Lean y se pronuncia “liin”. En efecto, Lean es una palabra anglosajona que mantiene su fonética original. En inglés, la pronunciación “liín” puede asociarse a varios significados. Uno de ellos es delgado o esbelto, significado que enlaza con lo que promueve Lean: minimizar desperdicios, es decir, eliminar todas aquellas tareas que no aportan ningún valor al proyecto, servicio, producto, etc.

Curiosamente, la base del Lean es muy lógica. ¿Hay alguien a quien no le guste algo tan sencillo como la eliminación o la reducción de ineficiencias? Parece muy hacerlo sencillo, pero no lo es, en general debido a las barreras que se crean cuando no hay un compromiso firme para cambiar la manera de trabajar, porque en algunas organizaciones o equipos las jerarquías son muy verticales y eso dificulta implementar una manera de trabajar diferente.

Lean es una filosofía que promueve una manera de trabajar eficiente que se puede aplicar en cualquier sector. Para lograr este objetivo se han desarrollado una serie de herramientas como las 5S, el A3, el diagrama de Ishikawa, entre otras

Lean es un cambio cultural que transforma de una manera radical el sistema tradicional de trabajar, ya que promueve un entorno colaborativo y transparente y apuesta por la mejora continua y por aumentar el valor que recibe el cliente, ya sea externo o interno.

¿Y esta nueva manera de funcionar qué implica? Lean propone eliminar todo lo que es superfluo, todas las actividades que no sirven para nada, que no aportan ningún valor.

El despilfarro también se produce por la sobrecarga, por los cuellos de botella, por la variabilidad… Suele deberse a una falta de planificación y estandarización de los procesos. También al desorden, porque se pierde tiempo buscando un material o una información. Incluso la falta de limpieza acarrea una pérdida de tiempo.

¿Y qué sucede cuando un error se repite una y otra vez? También es despilfarro. Lean aporta sistemas para buscar soluciones, con el análisis de la causa y la raíz del problema, así como de sus consecuencias, para evitar que se repita.

Podemos decir entonces que Lean también es una estrategia para ayudar a encontrar soluciones sostenibles que eviten que los mismos problemas o errores se repitan.

El origen del Lean se remonta a principios del siglo XX, cuando en la fábrica de automóviles de Ford se incorporaron técnicas para optimizar los procesos de producción. Pero fueron los japoneses los que desarrollaron el proceso de fabricación Just in Time – JIT (producción bajo demanda) a nivel de excelencia. Su creador Taiichi Ohno definía el sistema así: producir el producto adecuado en el momento oportuno y en la cantidad requerida por el cliente, y producir exactamente lo que necesita y nada más. Esto significa que se eliminan los gastos de logística y almacenamiento.

Las numerosas publicaciones sobre mejora de procesos, de los años 80 y 90 del siglo pasado, han hecho posible dar a conocer el sistema Lean no solo en los procesos industriales, sino en la mayoría de sectores, como sanidad, construcción, servicios, logística… Y también en comunicación.

Un ejemplo muy cercano del Just in Time lo encontramos cuando en el edificio donde vivimos se debe hacer una obra, ya sea comunitaria o en una vivienda privada. Supongamos que no hay espacio para almacenar el material necesario para realizar la obra. Esto significa que, si se hace una buena planificación y gestión de compra y se aplica el Just in Time, los productos llegan a la obra el día que se necesitan. ¿Y qué pasa cuando no se gestiona correctamente? El personal abandona la obra hasta que llega el material, lo que conlleva retrasos, solapamientos y, por supuesto, insatisfacción e indignación de los usuarios.

La palabra Lean la acuñó un estudiante del Massachusetts Institute of Technology, John Krafcik, quien, tras visitar las plantas de Toyota en la década de los 80, denominó Lean a esta manera de trabajar, porque interpretó que Toyota lograba todo con menos: menos inventario, menos inversión en herramientas, menos espacio, menos tiempo. De ahí la asociación con la palabra inglesa “lean”, que significa delgado, magro, sin elementos sobrantes o desperdicios.

¿Pero se puede aplicar Lean a la construcción? Lauri Koskela, que en 1993 acuñó el término Lean Construction, definió las cuatro peculiaridades de la industria de la construcción que la diferencian de sector industrial:

• Prototipo

• Entorno cambiante

• Organización temporal

• Normativa aplicable

Partiendo de estas peculiaridades y de las herramientas genéricas de Lean, se desarrollan otras propias de Lean Construction que se adaptan a las necesidades intrínsecas del sector de la construcción.

¿Qué diferencia la construcción tradicional de la construcción Lean? Tal como lo indican Pons y Rubio, la construcción hoy en día logra terminar poco más de la mitad de lo que se planea hacer 24 horas antes: los estudios sobre la fiabilidad de la finalización de tareas al día están entre el 55 y el 60%. Esto quiere decir que, de todas las tareas planificadas para realizar dentro de una semana, se terminan poco más de la mitad. Hay una enorme cantidad de desperdicio de horas.

La gran diferencia entre la construcción tradicional y la construcción Lean es que la primera pone el empeño en el beneficio y la segunda en otorgar valor.

Si os interesa introduciros en Lean aplicado al sector de la construcción,  Lean Construction Barcelona by ITeC organiza interesantes  actividades de formación y divulgación de Lean en el sector de la construcción  Hay varias publicaciones sobre Lean Construction de Juan Felipe Pons e Iván Rubio publicadas por CGATE de acceso libre. En cuanto a obras pequeñas/medianas de rehabilitación, hay una publicación también editada por CGATE, en la que han participado diversos autores se trata de el Kit Lean de rehabilitación que propone una serie de herramientas básicas, que han sido contrastadas para este tipo de obras.

Es difícil de entender que no sea fácil implementar Lean, porque propone cosas tan lógicas como transparencia, entorno colaborativo, eficiencia y eliminar los despilfarros.

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