En el marco del Día Internacional de la Mujer (8M), numerosas organizaciones del sector de la construcción han llevado a cabo actividades y campañas para visibilizar la participación femenina en este ámbito. Aunque en los últimos años se han logrado avances significativos, persisten desigualdades que reflejan la brecha de género en la industria.
Formación y presencia de la mujer en el sector
En las universidades españolas, las mujeres representan una mayoría en las carreras de Arquitectura y Arquitectura Técnica. Sin embargo, esta presencia no se traduce en una participación equitativa en el mercado laboral. Según el estudio Mujeres en el sector de la construcción 2024, del Observatorio de la Fundación Laboral de la Construcción, el 61,9% de las mujeres empleadas en el sector cuentan con estudios superiores, un porcentaje superior al 52,6% registrado en el conjunto de los sectores económicos. La iniciativa de la Fundación Laboral de la Construcción para visibilizar el 8M es lacampaña “Da el salto.”
A pesar de esta alta cualificación, el acceso de las mujeres a puestos directivos sigue siendo limitado. Aunque se han implementado planes de igualdad, aún queda camino por recorrer para alcanzar una verdadera equidad en las oportunidades laborales y salariales.
Brecha salarial y desigualdades estructurales
La igualdad de oportunidades implica también la igualdad retributiva. Según el Ministerio de Igualdad, las estadísticas reflejan que las mujeres perciben salarios inferiores a los de los hombres en todos los sectores, incluida la construcción. Esta disparidad tiene su origen en diversos factores estructurales, entre ellos:
- La discriminación directa e indirecta.
- La infravaloración del trabajo femenino.
- La segregación ocupacional, influida por estereotipos de género arraigados.
- La baja representación de mujeres en puestos de mayor responsabilidad.
- La desigual asignación de complementos salariales.
- La mayor incidencia del empleo a tiempo parcial y las reducciones de jornada en mujeres, quienes siguen asumiendo la mayoría de las tareas domésticas y de cuidado.
No obstante, en los últimos años se han implementado medidas que han contribuido a reducir la brecha salarial, como el incremento del salario mínimo interprofesional, la disminución de la contratación temporal y la aplicación de herramientas de transparencia retributiva.
Hacia un futuro más igualitario
El camino hacia la igualdad ha sido largo y complejo. En 1933, Elvira de Azúa Gruart se convirtió en la primera arquitecta técnica colegiada en España, mientras que Matilde Ucelay fue la primera mujer en obtener el título de arquitecta en 1936. Desde entonces, se han logrado importantes avances, pero aún queda mucho por hacer.
El 8 de marzo debe servir como un recordatorio de la necesidad de seguir luchando por la equidad de género, no solo en esta fecha, sino cada día del año. En esta línea, el CSCAE ha lanzado la campaña “ForjamosCimientosDeIgualdad”, con acciones previstas a lo largo de todo el año para continuar promoviendo la igualdad en el sector de la construcción.