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- REBUILD afronta su novena edición en un contexto de crecimiento sin precedentes y con un sector tensionado por la falta de vivienda, la escasez de mano de obra y las exigencias regulatorias en sostenibilidad. Ignasi Pérez Arnal defiende que el evento no es el causante del cambio, sino el reflector de una transformación que ya está en marcha.
- REBUILD ha crecido de forma muy significativa en los últimos años. En la edición anterior se hablaba de más de 600 empresas y 700 ponentes. ¿Qué salto cualitativo supone REBUILD 2026?
- Desde fuera puede parecer que REBUILD es el motor del cambio. ¿Es así?
- Ha mencionado la necesidad estructural de vivienda. ¿Cuál es la dimensión real del problema?
- La falta de mano de obra cualificada es uno de los grandes retos. ¿Puede la industrialización compensar esta carencia?
- ¿Cuáles son hoy las principales barreras que frenan este cambio de modelo?
- En la edición anterior la digitalización y la inteligencia artificial fueron protagonistas. ¿Qué veremos en 2026?
- El gran nudo gordiano es la vivienda. ¿Puede REBUILD ofrecer respuestas concretas a este problema?
- ¿Qué papel juegan las administraciones públicas para convertir la industrialización en política estructural?
- La descarbonización y la economía circular son exigencias regulatorias. ¿Está preparada la industria para medir y certificar su impacto ambiental?
- REBUILD se ha convertido en un congreso de congresos, con múltiples foros y auditorios. ¿Por qué esta estructura tan diversa?
- 2026 coincide con el primer año de evaluación de los fondos Next Generation y del PERTE. ¿Qué significa esta edición en términos estratégicos?
- Si tuviera que definir el leitmotiv de REBUILD 2026 en una frase, ¿cuál sería?
REBUILD afronta su novena edición en un contexto de crecimiento sin precedentes y con un sector tensionado por la falta de vivienda, la escasez de mano de obra y las exigencias regulatorias en sostenibilidad. Ignasi Pérez Arnal defiende que el evento no es el causante del cambio, sino el reflector de una transformación que ya está en marcha.
REBUILD ha crecido de forma muy significativa en los últimos años. En la edición anterior se hablaba de más de 600 empresas y 700 ponentes. ¿Qué salto cualitativo supone REBUILD 2026?
Estamos ante una edición de consolidación y de escala. Superaremos los 800 ponentes y en el último anuncio institucional ya se hablaba de 750 empresas representadas en la zona expositiva. Además, este año ocupamos los dos pabellones más grandes, completamente conectados entre sí, lo que permite una ocupación prácticamente total. Pero más allá de la cifra, el salto es cualitativo porque refleja la madurez de un sector que ya no está explorando tendencias, sino que está implementando soluciones.
Desde fuera puede parecer que REBUILD es el motor del cambio. ¿Es así?
No diría que seamos el causante. Somos el reflector de lo que está sucediendo. El sector industrializado está creciendo de forma exponencial y la demanda de edificación es muy elevada en distintos segmentos, desde hoteles hasta vivienda. A esto se suman los fondos destinados a rehabilitación, el nuevo PERTE y una necesidad estructural de vivienda que no deja de aumentar. El crecimiento no es opcional, es obligado.
Ha mencionado la necesidad estructural de vivienda. ¿Cuál es la dimensión real del problema?
Arrastramos un déficit de aproximadamente 800000 viviendas y ese gap aumenta cada año. No es un problema coyuntural, es estructural. Si queremos resolverlo, debemos incrementar la productividad del sector. Y ahí es donde la industrialización juega un papel determinante.
La industrialización no es una moda, es una respuesta obligada a la falta de mano de obra y a las exigencias de las nuevas licitaciones públicas
La falta de mano de obra cualificada es uno de los grandes retos. ¿Puede la industrialización compensar esta carencia?
En gran medida, sí. La industrialización transforma el perfil necesario en obra. Se pasa de necesitar múltiples oficios altamente especializados en el propio solar a trabajar con procesos de ensamblaje más controlados en fábrica y montaje en obra. Es un cambio de paradigma productivo. No elimina la necesidad de talento, pero la reconfigura.
¿Cuáles son hoy las principales barreras que frenan este cambio de modelo?
Existen barreras legislativas y culturales. Muchas normativas fueron diseñadas cuando la construcción industrializada no existía como tal. Tampoco estaban previstos los contratos colaborativos ni los niveles actuales de digitalización. Pero hay un elemento diferencial respecto a años anteriores: la administración pública se ha alineado con esta necesidad. Cuando la administración incorpora la industrialización en las licitaciones, todo el ecosistema se ve obligado a reaccionar.
En la edición anterior la digitalización y la inteligencia artificial fueron protagonistas. ¿Qué veremos en 2026?
El salto es pasar de la fascinación a la aplicación real. Hemos estructurado un bloque temático específico para analizar cómo la inteligencia artificial se integra en cada fase del proyecto: desde el promotor público o privado hasta el arquitecto, el ingeniero, el constructor o el fabricante. Ya no hablamos de casos aislados, sino de procesos completos. Y además avanzamos hacia sistemas agentics, donde distintas inteligencias artificiales se conectan para generar flujos más eficientes y seguros.
El gran nudo gordiano es la vivienda. ¿Puede REBUILD ofrecer respuestas concretas a este problema?
Absolutamente. Muchas sesiones están enfocadas en cómo incrementar la productividad, que es el verdadero problema de fondo. Existen informes que muestran una evolución negativa de la productividad en construcción a nivel mundial. Si no cambiamos esta tendencia, no podremos producir más vivienda en menos tiempo. En REBUILD analizamos cómo la administración pública puede intervenir, cómo aplicar procesos lean tanto en obra como en la gestión administrativa y cómo la inteligencia artificial puede acelerar tramitaciones.
En 2026 ya no hablaremos de inteligencia artificial con fascinación, sino de aplicación real en cada fase del proyecto y de sistemas agentics que conectan distintas IAs en procesos completos
¿Qué papel juegan las administraciones públicas para convertir la industrialización en política estructural?
Es un papel fundamental. El PERTE generó grandes expectativas, pero debemos ser pacientes. Un año no es suficiente para medir resultados estructurales. Se necesita comprensión del ecosistema y una actuación dirigida. La vivienda social es el gran desafío y requiere coordinación entre administraciones y sector privado. Sin esa implicación pública, el cambio no será estructural.
La descarbonización y la economía circular son exigencias regulatorias. ¿Está preparada la industria para medir y certificar su impacto ambiental?
La industria se ve forzada a adaptarse. En REBUILD abordamos la sostenibilidad desde los tres ejes: ambiental, económico y social. No solo hablamos de declaraciones ambientales de producto o mecanismos de ajuste de carbono en frontera, sino también del impacto social de la edificación. El diseño de los espacios influye en la salud y en fenómenos como la soledad no deseada. La sostenibilidad es una tríada inseparable de digitalización e industrialización.
REBUILD se ha convertido en un congreso de congresos, con múltiples foros y auditorios. ¿Por qué esta estructura tan diversa?
Porque la transformación del sector es transversal. No se limita a la vivienda. Abarca hoteles, retail, oficinas, sociosanitario, materiales específicos y distintos perfiles profesionales. Tenemos ocho auditorios funcionando simultáneamente durante tres días. Es necesario este archipiélago de sesiones para cubrir la complejidad del momento actual.
2026 coincide con el primer año de evaluación de los fondos Next Generation y del PERTE. ¿Qué significa esta edición en términos estratégicos?
Es un año clave. Es el momento de empezar a revisar qué resultados reales se están obteniendo. También es el año en que percibo una alineación clara entre mercado, ecosistema y necesidades del país. Además, iniciamos una nueva etapa con la expansión internacional, como REBUILD Italia en Rímini, lo que demuestra que el modelo tiene recorrido europeo.
Si tuviera que definir el leitmotiv de REBUILD 2026 en una frase, ¿cuál sería?
Es la edición que debe sentar los cimientos hasta 2030. Una edición pensada para ofrecer soluciones reales, aumentar la productividad y alinear definitivamente industrialización, digitalización y sostenibilidad con las necesidades estructurales del país. Con esta novena edición, REBUILD no solo amplía su dimensión física y su alcance internacional, sino que consolida su papel como espacio de convergencia entre administración, industria y tecnología. En un contexto de déficit habitacional, exigencias climáticas y transformación digital acelerada, la construcción afronta una década decisiva. REBUILD 2026 aspira a ser el lugar donde se definan las respuestas.
Es el primer año para evaluar qué ha sucedido con los fondos Next Generation y con el PERTE; necesitamos remar todos en la misma dirección para obtener resultados estructurales
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