Contenidos
- La transformación del sector de la construcción no depende únicamente de la incorporación de nuevas tecnologías, sino de la capacidad de profesionales y organizaciones para integrarlas de forma coherente en los procesos reales de proyecto, obra y mantenimiento.
- De aprender herramientas a gobernar sistemas complejos
- Sostenibilidad y certificaciones: competencias transversales emergentes
- Lean Construction y calidad: construir bien a la primera
- Inteligencia artificial: apoyo al control y a la toma de decisiones
- Un precedente clave: cuando la formación la impulsó el propio sector
- La digitalización como nuevo punto de inflexión formativo
- Formación continua y desarrollo profesional en la construcción
La transformación del sector de la construcción no depende únicamente de la incorporación de nuevas tecnologías, sino de la capacidad de profesionales y organizaciones para integrarlas de forma coherente en los procesos reales de proyecto, obra y mantenimiento.
En este contexto, la formación deja de ser un complemento para convertirse en una infraestructura estratégica, imprescindible para operar en un entorno marcado por el cambio tecnológico, la complejidad normativa y unas exigencias crecientes en materia de calidad y sostenibilidad.
De aprender herramientas a gobernar sistemas complejos
Uno de los errores más frecuentes en los procesos de digitalización ha sido identificar la formación con el dominio de herramientas o software. Sin embargo, la transformación real la lideran perfiles capaces de comprender y gobernar sistemas complejos, en los que tecnología, normativa, sostenibilidad, calidad y economía están estrechamente interrelacionadas.
BIM es un ejemplo claro: su valor no reside en el modelo tridimensional, sino en la gestión estructurada de la información a lo largo del ciclo de vida del edificio. La formación BIM que genera impacto es aquella que conecta el modelo con la contratación, la planificación, el control económico, la ejecución y el mantenimiento.
Sostenibilidad y certificaciones: competencias transversales emergentes
La sostenibilidad ha dejado de ser un atributo final para convertirse en un criterio transversal que condiciona el diseño, la selección de materiales, los sistemas constructivos, la ejecución y la fase de operación del edificio.
En este marco, adquiere relevancia la formación en criterios ambientales, análisis del ciclo de vida, trazabilidad de materiales y sistemas de certificación como LEED, BREEAM o WELL, cuya correcta aplicación exige una coordinación efectiva entre proyecto, obra y control de calidad.
Lean Construction y calidad: construir bien a la primera
La filosofía Lean se consolida como un marco eficaz para mejorar el sector. Su aportación es una transformación cultural, basada en la colaboración y transparencia, con una serie de herramientas que si la organización y el equipo está alineado se alcanzan objetivos eficaces y reales.
Desde el punto de vista formativo, Lean refuerza competencias clave como la estandarización de procesos, la reducción de retrabajos y la alineación entre lo proyectado y lo ejecutado, con impacto directo en plazos, costes y resultados.
Inteligencia artificial: apoyo al control y a la toma de decisiones
La inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel relevante como herramienta de apoyo al análisis, la verificación y el control.
La formación asociada a su uso debe abordar aspectos críticos como la calidad del dato, la trazabilidad de la información, los límites de la automatización y la responsabilidad profesional derivada de su aplicación.
Un precedente clave: cuando la formación la impulsó el propio sector
La formación continua en construcción no es un fenómeno reciente. A finales de los años setenta, ante la ausencia de itinerarios especializados, el propio sector impulsó iniciativas para cubrir carencias reales de la práctica profesional.
En este contexto, el Institut de Tecnologia de la Construcció de Catalunya (ITeC) puso en marcha programas que marcaron a toda una generación de profesionales, como el curso de Cap d’Obra, concebido como un espacio de transferencia de conocimiento y mejora de la calidad constructiva.
Con el tiempo —y afortunadamente— universidades, colegios profesionales y centros de formación especializados recogieron ese testigo, ampliando y estructurando la oferta formativa avanzada y adaptándola a una complejidad técnica y organizativa cada vez mayor
La digitalización como nuevo punto de inflexión formativo
Un segundo hito se produce a comienzos de los años 2000 con la digitalización de los procesos de proyecto y obra. En 2001, la creación de Zigurat Global Institute of Technology respondió a la necesidad de dotar a los profesionales de herramientas y criterios para afrontar esta transformación.
La integración de Lean, BIM, inteligencia artificial, sostenibilidad y certificaciones solo genera valor cuando se articula dentro de una gestión de proyectos madura. La formación en project management actúa como eje vertebrador, reforzando competencias en definición de alcance, planificación, control económico, gestión de riesgos y coordinación de agentes.
Formación continua y desarrollo profesional en la construcción
Los másteres y posgrados especializados se han consolidado como instrumentos para estructurar perfiles profesionales con competencias avanzadas, facilitando la evolución hacia funciones de mayor responsabilidad.
El desarrollo de plataformas educativas ha ampliado y ordenado el acceso a la formación especializada, facilitando la identificación de itinerarios formativos ajustados al perfil y al momento profesional. En este ecosistema, las universidades y centros de formación especializada desempeñan un papel clave en la estructuración de programas avanzados alineados con las nuevas demandas técnicas y organizativas de la construcción.
En este contexto, los colegios profesionales desempeñan un papel relevante en la formación técnica continua. Su proximidad al ejercicio profesional les permite detectar necesidades reales y ofrecer programas adaptados a las distintas etapas de la trayectoria profesional, en un entorno marcado por el cambio tecnológico y normativo.
La formación avanzada se vincula también al reto del relevo generacional. La transmisión del conocimiento constructivo, especialmente en rehabilitación y patrimonio, requiere integrar experiencia, técnica contemporánea y herramientas digitales, garantizando que la innovación no se produzca en detrimento de la calidad.
En un mercado cada vez más exigente, la formación se ha consolidado como un factor decisivo para atraer y retener talento. Mirando a 2026, la construcción necesitará menos improvisación y más conocimiento estructurado.
Las organizaciones y profesionales que apuesten por la formación en Lean, BIM, inteligencia artificial, sostenibilidad y gestión de proyectos no solo serán más eficientes, sino también más sólidos, atractivos y resilientes.
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