El sector de la construcción afronta una transición crítica en la adopción de inteligencia artificial, donde el reto no es solo tecnológico, sino estructural y cultural en la forma de gestionar la información.
Autor: Paco Gómez Escofet, Leader de Barcelona ConTech Hub,
En el sector de la construcción, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) está generando grandes expectativas… y también algunos errores de enfoque. Se habla de eliminar los RFIs (Request For Information), reducir drásticamente los tiempos de cierre de obra o predecir retrasos con precisión. Sin embargo, estas ideas parten de asumir que la industria ya está preparada para ese escenario final, cuando no es así.
La construcción sigue siendo un sector con datos desordenados, procesos poco digitalizados y una fuerte dependencia de la comunicación informal. Pretender implantar soluciones avanzadas sobre esta base es poco realista. Pero tampoco lo es esperar años a tener datos perfectamente estructurados antes de usar IA.
Aquí surge una idea clave para el ConTech: usar la IA desde ahora, incluso con datos imperfectos. En lugar de ordenar todo primero, se trata de aplicar IA para identificar lo relevante y permitir que la estructura de datos emerja con el uso.
Esto cambia la forma de abordar problemas habituales. El cierre de obra, por ejemplo, suele retrasarse porque la documentación no refleja fielmente lo construido. En vez de exigir un control perfecto desde el inicio, la IA puede cruzar submittals, fotos, RFIs y modelos BIM para generar automáticamente documentación más fiable.
También ocurre con la predicción de retrasos. No basta con recopilar datos si no se interpretan correctamente. El reto no es solo digitalizar, sino replantear cómo se entiende y utiliza la información en obra.
En este contexto, muchas soluciones ConTech fallan porque están diseñadas para empresas con alta madurez digital, cuando la mayoría aún está en fases iniciales. Esto explica por qué tantas herramientas no pasan de la fase piloto.
Además, existe la “trampa exponencial”. Las startups que optimizan procesos actuales pueden parecer exitosas a corto plazo, pero si esos procesos cambian gracias a la IA, su valor desaparece. En cambio, las empresas que construyen infraestructuras y sistemas que evolucionan con el uso parecen más lentas al inicio, pero sientan las bases para crecer de forma exponencial.
El verdadero cambio en ConTech es pasar de una mentalidad lineal a una visión exponencial que requiere paciencia. No se trata solo de adoptar IA, sino de transformar cómo fluye la información y se toman decisiones.
El futuro no llegará por intentar anticiparlo, sino por construir las condiciones que lo hagan posible. Porque en construcción, como en la tecnología, lo que ocurre en el “medio juego” es lo que determina quién lidera el resultado final.














