Contenidos
- Las soluciones orientadas a conectar sistemas, automatizar procesos y ofrecer una visión operativa del riesgo en tiempo real se consolidan como palancas estratégicas de transformación.
- ¿Qué necesidades concretas detectastes en sectores como la construcción o la energía que no estaban bien resueltas con las herramientas digitales existentes?
- Beawre se integra con los sistemas ya implantados en las empresas. ¿Por qué esta decisión es estratégica frente a otras soluciones más disruptivas?
- La gestión del riesgo es uno de los ejes de Beawre. ¿Por qué se ha vuelto un factor crítico para la competitividad de las empresas del sector?
- ¿Cómo impacta la automatización de procesos en el día a día de una obra?
- El reconocimiento como Startup ConTech of the Year – Digitalisation 2025, ¿qué supone para la evolución de la compañía?
- Mirando al futuro, ¿qué papel tendrá la inteligencia artificial —y, en especial, la IA agéntica— en el desarrollo de Beawre?
- Desde tu experiencia, ¿cuál es el principal freno que todavía encuentran muchas empresas a la hora de avanzar en su digitalización?
- ¿Qué mensaje lanzarías a aquellas organizaciones que aún dudan sobre dar el paso hacia una gestión digital integrada?
Las soluciones orientadas a conectar sistemas, automatizar procesos y ofrecer una visión operativa del riesgo en tiempo real se consolidan como palancas estratégicas de transformación.
En esta entrevista, Víctor Muntés, cofundador y CEO de Beawre, startup ConTech galardonada con el Premio Startup ConTech 2025 en Digitalización, impulsado por Barcelona ConTech Hub, analiza los principales retos de la digitalización integrada y el papel de la inteligencia artificial —especialmente la IA agéntica— en la evolución hacia modelos de gestión predictiva del riesgo
¿Qué necesidades concretas detectastes en sectores como la construcción o la energía que no estaban bien resueltas con las herramientas digitales existentes?
Detectamos una brecha clara entre la gran cantidad de datos que se generan en estos sectores y la capacidad real de las organizaciones para convertirlos en decisiones operativas. La información estaba muy fragmentada: parte en herramientas corporativas, parte en documentos, hojas de cálculo o incluso en papel. Además, la gestión del riesgo seguía siendo, en gran medida, reactiva y manual. Faltaban soluciones capaces de conectar datos dispersos, automatizar procesos clave y ofrecer una visión del riesgo en tiempo real, adaptada a la realidad operativa de proyectos complejos.
Beawre se integra con los sistemas ya implantados en las empresas. ¿Por qué esta decisión es estratégica frente a otras soluciones más disruptivas?
Porque la disrupción real no consiste en sustituir todo lo que ya funciona, sino en hacerlo trabajar mejor de forma conjunta. Las grandes organizaciones ya han invertido mucho en herramientas como ERP, plataformas documentales o software de gestión de proyectos. Forzar un reemplazo total genera fricción, resistencia interna y riesgos operativos. Nuestra estrategia es complementar ese ecosistema, conectando sistemas y automatizando flujos de información para eliminar silos y reducir tareas manuales, con un impacto mucho más rápido y sostenible.
La gestión del riesgo es uno de los ejes de Beawre. ¿Por qué se ha vuelto un factor crítico para la competitividad de las empresas del sector?
Porque hoy el riesgo ya no es solo un problema de seguridad o cumplimiento, sino un factor directo de coste, plazos y reputación. Incidencias operativas, retrasos en suministros, fallos de calidad o eventos de seguridad tienen un impacto económico inmediato. Las empresas más competitivas son las que anticipan estos riesgos, los monitorizan de forma continua y actúan antes de que se materialicen. Pasar de una gestión reactiva a una gestión predictiva y basada en datos marca una diferencia clara.
¿Cómo impacta la automatización de procesos en el día a día de una obra?
Tiene un impacto muy tangible. Reduce el tiempo dedicado a tareas administrativas, elimina duplicidades y minimiza errores humanos. Los equipos en obra pueden centrarse en ejecutar y supervisar, mientras que la información fluye automáticamente hacia los responsables de proyecto y la dirección. Además, la automatización permite detectar desviaciones o riesgos en fases tempranas, cuando aún es posible corregirlos con un coste mucho menor.
El reconocimiento como Startup ConTech of the Year – Digitalisation 2025, ¿qué supone para la evolución de la compañía?
Es una validación muy importante del enfoque que hemos seguido desde el inicio. Refuerza nuestra credibilidad ante grandes clientes y socios industriales, y nos aporta mayor visibilidad internacional. Internamente, también supone un impulso para el equipo, porque confirma que estamos resolviendo problemas reales del sector con una propuesta tecnológica sólida y diferenciadora.
Mirando al futuro, ¿qué papel tendrá la inteligencia artificial —y, en especial, la IA agéntica— en el desarrollo de Beawre?
La inteligencia artificial será un pilar fundamental, especialmente en su aplicación como sistema agéntico para el control continuo de riesgos. Estamos evolucionando hacia plataformas capaces de observar de forma permanente lo que ocurre en los procesos operativos, interpretar señales de riesgo a partir de múltiples fuentes de datos y actuar de manera autónoma dentro de unos límites definidos.
La IA agéntica nos permite ir más allá del análisis estático: los agentes pueden detectar desviaciones en tiempo real, simular escenarios de impacto, proponer medidas correctivas y ejecutar acciones preventivas —por ejemplo, activar controles, solicitar verificaciones o escalar alertas—, siempre con supervisión humana. De este modo, el sistema no solo informa sobre el riesgo, sino que participa activamente en su gestión diaria.
Este enfoque convierte la gestión del riesgo en un proceso vivo y continuo, integrado en la operación, y permite a las organizaciones anticiparse a problemas antes de que se materialicen, mejorando la seguridad, la eficiencia y la toma de decisiones en entornos complejos.
Desde tu experiencia, ¿cuál es el principal freno que todavía encuentran muchas empresas a la hora de avanzar en su digitalización?
Más que la tecnología, el freno suele ser organizativo y cultural. Existe miedo a perder el control, a interrumpir operaciones críticas o a no obtener un retorno claro. Por eso es clave demostrar valor de forma incremental, integrándose con lo existente y mostrando resultados rápidos. Cuando los equipos perciben mejoras reales en su día a día, la adopción se acelera de forma natural.
¿Qué mensaje lanzarías a aquellas organizaciones que aún dudan sobre dar el paso hacia una gestión digital integrada?
Que no se trata de un salto al vacío, sino de un proceso gradual y estratégico. La digitalización integrada no es un fin en sí mismo, sino una palanca para trabajar mejor, con más control y menos incertidumbre. Empezar por conectar datos, automatizar procesos clave y gestionar riesgos de forma inteligente es hoy una necesidad para seguir siendo competitivos mañana.
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