El arquitecto Níall McLaughlin ha sido distinguido con la Royal Gold Medal 2026, el máximo reconocimiento otorgado por el Royal Institute of British Architects (RIBA). El galardón reconoce una trayectoria de más de tres décadas marcada por una contribución sostenida a la práctica arquitectónica, el pensamiento crítico, la escritura y la educación.
Según el jurado, su obra se caracteriza por una notable coherencia, independientemente de la escala o del presupuesto de los proyectos, y por una profunda sensibilidad hacia el lugar, los materiales, la artesanía, la luz y la forma. Un enfoque que sitúa la calidad del espacio y la experiencia humana en el centro del ejercicio profesional.
Una trayectoria coherente y en constante evolución
Director del estudio Níall McLaughlin Architects, con sede en Londres, McLaughlin ha desarrollado una práctica caracterizada por el rigor conceptual, la precisión constructiva y una atención extrema al contexto físico y cultural. Su arquitectura huye deliberadamente del gesto icónico y de la espectacularidad, apostando por edificios pensados para ser habitados, utilizados y reinterpretados a lo largo del tiempo.
Nacido en Ginebra en 1962, se formó en el University College Dublin, donde adquirió una base disciplinar profundamente vinculada a la cultura arquitectónica irlandesa, antes de fundar su propio estudio en Londres en 1990. En su obra, proyectar y construir forman parte de un mismo proceso, en el que la materialidad, la luz y el uso cotidiano adquieren un papel estructurador.
Su trabajo ha sido ampliamente premiado a lo largo de los años, tanto por instituciones profesionales como por el ámbito académico, consolidando una trayectoria de reconocimiento sostenido.
Obras que definen una manera de entender la arquitectura
Entre las obras que mejor sintetizan su manera de proyectar se encuentra la New Library, Magdalene College, galardonada con el Premio Stirling 2022. Concebida como una composición de volúmenes de ladrillo de gran sobriedad formal, la biblioteca dialoga con la arquitectura histórica del campus de Cambridge sin recurrir a la imitación literal. El edificio se organiza como una secuencia de salas interconectadas de distintas alturas, galerías y espacios de transición que enriquecen la experiencia del estudio y la lectura.
Otro proyecto es el The Sultan Nazrin Shah Centre, un edificio académico y cultural que alberga un gran auditorio, espacios de aprendizaje, salas de seminarios y un estudio de danza. Más allá de resolver un programa complejo, el proyecto actúa como una pieza de articulación entre arquitectura, paisaje y vida universitaria.
Concebido como un “teatro en un jardín”, el edificio se eleva sobre un podio y se organiza en torno a un auditorio curvo de piedra que se abre a un vestíbulo con techo de roble, prolongado hacia pérgolas y terrazas.
En un contexto urbano distinto, la The International Rugby Experience pone de manifiesto la capacidad del estudio para abordar arquitectura cívica contemporánea en entornos patrimoniales consolidados. Situado en el barrio georgiano de Limerick, el edificio se concibe como una institución cultural y espacio expositivo de fuerte presencia urbana, inspirada en la escala y el carácter de los edificios cívicos históricos.
Otros proyectos destacados refuerzan esta misma aproximación transversal. Entre ellos se encuentran el Auckland Castle Faith Museumy, la Saltmarsh House, así como obras de marcado carácter social como el Alzheimer’s Respite Centre en Dublín reconocido internacionalmente por su enfoque sensible hacia el diseño para la demencia. A esta línea se suma la Bishop Edward King Chapel en Oxford, donde una estructura de madera enrejada da forma a un espacio de gran intensidad espiritual, subrayando la capacidad de McLaughlin para trabajar con precisión material y profundidad simbólica en contextos muy diversos.
En palabras del propio arquitecto:
«Mi equipo y yo entendemos la arquitectura como una continuidad de la práctica a lo largo de generaciones. Agradecemos a nuestros profesores, que transmitieron el espíritu, y a nuestros estudiantes, que lo cuestionan y lo transforman constantemente. Como estudio pequeño, hemos crecido y aprendido juntos».
Un reconocimiento a una contribución sostenida a la arquitectura
La enseñanza ha acompañado a Niall McLaughlin desde el inicio de su carrera. Durante más de veinticinco años ha estado vinculado a la Bartlett School of Architecture del University College London, además de ejercer como profesor visitante en la University of California, Los Angeles, y en la Universidad de Yale. Su actividad docente se ha desarrollado en paralelo a su práctica profesional, reforzando una concepción de la arquitectura como disciplina cultural y como herramienta de transmisión de conocimiento.
Más allá de obras concretas, la Royal Gold Medal 2026 distingue la contribución continuada de Niall McLaughlin a la arquitectura como práctica cultural, intelectual y pedagógica. Tal como ha señalado Chris Williamson, presidente del RIBA y del jurado de los Premios 2026:
«Como docente, ha sido un referente excepcional para jóvenes arquitectos, mientras que sus diseños, diversos en escala y uso, comparten un mismo sentido de cuidado y gracia que representa lo mejor de la arquitectura. Su trayectoria demuestra que este éxito sostenido no ha mermado en absoluto su humildad».
En un contexto marcado por la aceleración, la visibilidad inmediata y la producción constante de imágenes, la trayectoria de McLaughlin reivindica el valor del tiempo, del oficio y de la arquitectura entendida como construcción cuidadosa del espacio. Una práctica discreta pero influyente, que sitúa la calidad espacial, la responsabilidad cultural y la enseñanza en el centro del ejercicio profesional y que explica con claridad el alcance de este reconocimiento.
New Library Magdalene College, International Rugby Experience, Bishop Edward King Chapel, Alzheimer’s Respite Centre. Fuente: niallmclaughlin.com

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