Un prototipo experimental en los Pirineos demuestra cómo la construcción con madera local y técnicas de bajo impacto puede contribuir a la gestión forestal y a la lucha contra los incendios.
El Institute for Advanced Architecture of Catalonia (IAAC) ha desarrollado en los Pirineos un prototipo arquitectónico que combina innovación constructiva, bioeconomía circular y gestión forestal sostenible. Se trata de Forestone Cabin, una vivienda experimental de 20 m² construida íntegramente con madera local, concebida como refugio temporal y como modelo replicable de arquitectura de bajo impacto en entornos naturales sensibles.
La estructura y la envolvente se construyeron con paneles de madera contralaminada (CLT) locales, y madera quemada procedente de los bosques próximos.
El proyecto ha sido diseñado y construido por los estudiantes de la promoción 2025 del Máster en Edificios Ecológicos y Construcción Avanzada del IAAC, dentro de la iniciativa Bio for Piri, impulsada por la Fundació Catalunya La Pedrera y financiada por la Fundación Biodiversidad con fondos europeos Next Generation. La iniciativa promueve la silvicultura regenerativa y el aprovechamiento responsable de la madera de los bosques del Pirineo, concretamente de la zona de Alinyà (Lleida).
Arquitectura inspirada en el paisaje pirenaico
Ubicada en MónNatura Pirineus, en Sort, la cabaña se implanta sobre un terreno inclinado junto a un albergue existente. Su forma escultórica se inspira en las rocas del paisaje pirenaico, con una geometría facetada que recuerda a un bloque de piedra asentado de manera natural en la montaña. Los muros inclinados y la cubierta en pendiente responden tanto a las condiciones climáticas como a la optimización del espacio interior y de la radiación solar IAAC – ES Forestone.
Las aberturas han sido cuidadosamente diseñadas para enmarcar las vistas del entorno y favorecer la ventilación cruzada, mientras que las contraventanas de madera permiten oscurecimiento total durante la noche, evitando la contaminación lumínica y facilitando la observación astronómica.
Madera local y técnica japonesa contra el fuego
La estructura y la envolvente de Forestone Cabin se han construido con paneles de madera contralaminada (CLT) de origen local, combinados con madera procedente de bosques cercanos. La fachada exterior utiliza tablones de pino tratados con la técnica japonesa Yakisugi o Shou Sugi Ban, que consiste en carbonizar la superficie de la madera para mejorar su resistencia al agua, insectos, hongos y fuego.
Más allá de sus ventajas técnicas, esta elección material tiene una fuerte carga simbólica: la madera quemada remite directamente a la gestión y prevención de incendios forestales, uno de los grandes retos ambientales del Pirineo.
Interior artesanal y economía circular
El interior del refugio está completamente integrado en madera, con mobiliario de CLT diseñado y fabricado a medida por los propios estudiantes en Valldaura Labs. Cama, armarios, asientos y lavabo forman parte de un único sistema constructivo que fusiona arquitectura, estructura y mobiliario.
El proyecto va un paso más allá en la aplicación de la economía circular. Los textiles del interior —mantas, alfombras y fundas— se han elaborado con lana de oveja local, recolectada junto a ganaderos de la zona y transformada en fieltro con la colaboración de la artista Rian van Dijk. El lavabo, por su parte, ha sido tallado a mano a partir de una piedra recogida en el propio entorno natural.
Un prototipo replicable para construir en bosques
Desde su concepción, Forestone Cabin se planteó como un prototipo replicable, demostrando que es posible construir arquitectura de pequeña escala con recursos locales, sistemas modulares y técnicas de ensamblaje en seco, minimizando el impacto sobre el ecosistema.
El uso de elementos de CLT prefabricados permite que la cabaña pueda desmontarse, adaptarse o reproducirse en otros contextos forestales, ofreciendo un modelo de hábitat sostenible que integra educación, industria local, artesanía y gestión ambiental a largo plazo.
Desde enero de 2026, Forestone Cabin está abierta a los visitantes de MónNatura Pirineus, que pueden alojarse en el refugio y experimentar de primera mano una arquitectura concebida para convivir con el paisaje, el clima y los recursos del bosque.
Los interiores incorporan mobiliario de CLT hecho a medida, textiles de lana locales y un lavabo de piedra tallado a mano, fusionando la artesanía local con la arquitectura del edificio.



















