InicioArquitecturaPremiosEl Mies 2026 consagra la rehabilitación del Palacio de Charleroi y la Biblioteca García Márquez como referentes de la arquitectura circular.
El Mies 2026 consagra la rehabilitación del Palacio de Charleroi y la Biblioteca García Márquez como referentes de la arquitectura circular.
El jurado reconoce la rehabilitación del coloso industrial belga con el Gran Premio de Arquitectura y premia la "catedral de madera" de Barcelona como la mejor obra emergente de Europa.
En un momento histórico para el sector AECO, coincidiendo con la celebración de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura, el fallo de los Premios de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premios Mies van der Rohe ha consolidado un cambio de paradigma global. El jurado ha otorgado el galardón principal a la rehabilitación del Palacio de Exposiciones de Charleroi (Bélgica), una obra de los estudios AgwA y Architecten Jan De Vylder Inge Vinck que se erige como el manifiesto definitivo a favor de la reutilización frente a la demolición.
Radiografía de la edición: Datos que definen el cambio
La edición de 2026 no solo ha evaluado la estética, sino el impacto métrico y social de las obras, dejando cifras que marcan el camino hacia la descarbonización:
Sostenibilidad Estructural: La intervención en Charleroi ha logrado conservar el 85% de la estructura de hormigón preexistente, ahorrando la emisión de miles de toneladas de CO₂ que habría supuesto una nueva construcción.
Eficiencia Térmica: Gracias a una nueva envolvente técnica y sistemas de gestión inteligente, el edificio ha reducido su consumo energético en un 60% respecto a su estado original.
Liderazgo en Madera: La Biblioteca Gabriel García Márquez ha sido premiada como Obra Emergente por su estructura de madera contralaminada (CLT), que almacena carbono y reduce el impacto ambiental en un 40% comparado con edificios de acero o cemento.
Impacto Urbano: Ambos proyectos han revitalizado áreas degradadas, incrementando el flujo ciudadano en sus respectivos barrios en más de un 35% desde su inauguración.
«La arquitectura del futuro ya está construida: el Palacio de Charleroi es la prueba de que rehabilitar estructuras masivas es el camino más rápido y estético hacia la neutralidad de carbono en 2050».
Charleroi: La ética de la «no demolición» como arte
El proyecto ganador en Bélgica es una lección de humildad y precisión técnica. Los arquitectos AgwA y Jan De Vylder Inge Vinck no han intentado camuflar el pasado industrial del edificio, sino que han operado mediante una «limpieza selectiva». Han eliminado los elementos que obstruían la funcionalidad para potenciar la monumentalidad de la estructura original, dotándola de una nueva envolvente de vidrio y policarbonato que permite una transparencia inédita.
Esta obra demuestra que los grandes contenedores industriales de mediados del siglo XX no son un lastre para las ciudades, sino activos estratégicos de la economía circular. El jurado ha destacado que el edificio «no solo ahorra recursos, sino que celebra la memoria del trabajo y la industria, adaptándola a la cultura y el ocio contemporáneo».
«La Biblioteca García Márquez no es solo un edificio, es un banco de materiales sostenible que demuestra cómo la madera industrializada puede transformar el paisaje urbano de alta densidad».
La consolidación de la madera estructural en Barcelona
Por otro lado, el Premio Emergente para la Biblioteca Gabriel García Márquez, diseñada por el estudio SUMA Arquitectura (Elena Orte y Guillermo Sevillano), subraya el éxito de la arquitectura española en la escena internacional. La biblioteca, ya apodada como «el palacio de madera de Sant Martí», rompe con la imagen tradicional de los equipamientos públicos.
Su diseño helicoidal, la calidez de su estructura vista y su capacidad para funcionar como refugio climático la han convertido en el estándar de oro para los futuros concursos de obra pública en Europa. El jurado ha valorado especialmente su carácter inclusivo y su capacidad para «poner a las personas en el centro», creando espacios que fomentan la lectura, el encuentro y el bienestar acústico y térmico.
«Premiar la reutilización es premiar la inteligencia financiera y ecológica; en 2026, la excelencia arquitectónica se mide por el respeto a la preexistencia y la capacidad de regeneración urbana».