Por Ignasi Pérez Arnal, Industry Watcher/Director de contenidos del Congreso Nacional de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 de REBUILD
Poner en marcha un proyecto como ConstruNews supone un cambio de paradigma. Y un cambio de paradigma en un entorno que constantemente se encuentra en plena evolución.
A todos nos han dicho: “¿Aún utilizas tarjetas?”, y uno asienta como que hasta ahora no hay mecanismo mejor para dar tu información de contacto. La gente prefiere decir “Escanéame el QR del móvil y así tendrás el contacto ya grabado”, pero la gente no se imagina que después de un evento hayas realizado 30 o 40 contactos y que es imposible recordar cada nombre. Y sí, dispones de su contacto, pero ¿quién lo encuentra?
Este es uno de los pequeños ejemplos del cambio en la comunicación. Otro vino por algo tan extraño como una enfermedad gripal que provocó el confinamiento, y nos hizo avanzar cinco años de golpe. Empezamos a utilizar la cámara de nuestro portátil y hacíamos clases o conferencias, visitas o reuniones en formato online. Justo antes era imposible pensar en esa forma de reunirnos seriamente o de poder hacer una conferencia con un millar de personas conectadas a quien no veías.
Toda esta evolución nos lleva a unos cambios importantes en la forma de comunicarnos, tanto online como offline, tanto si hablamos por un teléfono compartiendo un video como si estamos presencialmente en un evento.
La evolución de la arquitectura y construcción ha sido imparable, aunque no llegamos a escenarios como otros sectores y que debemos ir empezando a asumir. En el sector AECO, que es como me gusta referirme a nuestro sector, ya que agregamos la ingeniería y la operación y mantenimiento, y además, incluye unos 105 epígrafes del CNAE y pasamos del 6 al 16% del PIB en nuestro país, nos es difícil identificar influencers y personas que arrastran opinión. ¿Quién ha substituido a Oriol Bohigas? ¿O a Luis Fernández Galiano? ¿O a Ignasi de Solà Morales? ¿O…?
Es difícil encontrar en nuestro sector un podcaster, el podcaster con cientos de miles o millones o decenas de millones de seguidores, pero vendrán. De hecho, siempre he querido invitar a TER, la conocen, para diversos eventos pero no se atreve con el hecho de estar en público, de enfrentarse al one-to-one. Curioso, muy curioso…
Esta tribuna coincide con el momento álgido de las ferias más interesantes en Europa. Dentro de nuestro sector, existen un par o tres en cada país europeo, dedicadas al sector de la construcción, pero no tanto al sector AECO. Cada una tiene un “approach” distinto y cubren un ámbito diferente. Batimat en París, BAU en Alemania, Tektónica en Lisboa, SAIE en Bolonia, REBUILD en España… unas dedicadas al sector en su totalidad o en subsectores más específicos, unas se celebran cada dos años o con frecuencia anual, otras son un conglomerado de salones que se unen a la vez. Pero todas, y más después de la pandemia, están reconsiderando su conversión digital. Este es uno de los temas que siempre toca re-pensar y las ferias no se escapan. Existe un interés continuo para encontrar la forma de crear “matching” entre proveedores y compradores, entre divulgación y conocimiento, entre informar y comunicar. Como ventajas encontramos el hecho de poder alargar el antes y después el calendario del evento, o evitar un desplazamiento y una estancia, o tener una pre-visión de lo que será insitu. Pero, quizás, aún nos falta bastante para acelerar estos procesos de comunicación.
Existen ferias de pequeñas dimensiones como ExpoConstruye en Jerez de la Frontera, que recientemente nacida ha doblado su capacidad y se convierten en La Meca de la región, y por ello debes ir cada año para saber lo que se cuece en los próximos años. Este es el caso de Cersaie en el mundo de la cerámica. Pero no tanto porque sea una feria específica de la cerámica y acabados, sino porque los italianos –tan capaces de fusionar arquitectura con ingeniería constructiva y belleza ya desde los romanos- generan una feria de construcción como SAIE y otra de Arquitectura y Contract como CERSAIE, y no digamos el Salon del Mobile de Milán (esta nos falta en el calendario español ; )
En estas ferias se observa la estrecha relación entre medios de comunicación y revistas, y en España tenemos la suerte que se cuentan por docenas. Pero también es difícil hacerlas intervenir directamente en el programa de actividades de un congreso o una feria. De hecho, me ocurre frecuentemente que el periodista que ha escrito un gran artículo, tampoco se atreve a hablar en público, o es más, tampoco acepta a moderar una mesa redonda (algo sorprendente para mí, sabiendo que se trata de un periodista). Pero las ferias, salones y congresos, ahora ya son capaces de mezclar el proyecto arquitectónico, invitando a grandes firmas de arquitectos, con la Asociación de Chefs para “atacar” el ámbito de la cocina. Unen arquitectos, ingenieros, proveedores con los instaladores sin ningún rubor y además con espacios para la formación técnica y profesional. ¡Incluso te ayudan a diseñar tu casa! O a encontrar promotores o inversores o constructores…
Pero aún no podemos conformarnos: Italia lo hace con una industria que produce un PIB un 30% mayor que el de España y con una renta per cápita un 15% mayor que la española.
En el siglo XXI, para el redactor de esta columna es impensable, y realmente pienso que injustificable, poder ejercer bien la profesión de cualquiera de los perfiles y agentes que hemos comentado sin conocer las últimas propuestas, herramientas e innovaciones. Es de obligado cumplimiento tener intercambio con otros profesionales y, por esta razón, las visitas a las ferias son una de las mejores formas de hacerlo. Un médico no puede dejar de ir a su congreso anual, y desafortunadamente en España no tenemos el congreso anual de arquitectos. Al menos, pongamos una en nuestra agenda cada año.
Y para escogerla, no hay nada más fácil como pensar en qué ámbitos estamos trabajando o en cuáles queremos trabajar. Ámbitos como la sostenibilidad, la industrialización o la digitalización son el marco de actuación del congreso que alimenta a REBUILD. Y debemos hacerlo como los italianos: ellos saben que la gente compra con los ojos, construye con las manos, con productos provenientes de la industria, y paga con las tarjetas.